La producción de petróleo en suelo estadounidense ha aumentado considerablemente. El diario francés Le Monde expone a través de uno de sus artículos que, conforme a los datos arrojados por la empresa especializada en tecnología y servicios energéticos, Baker Hughes, los pozos petrolíficos en el país aumentaron de 410 a 425 en las últimas semanas.
Esta situación se atribuye principalmente a la guerra desatada en Oriente Medio. Cabe recordar que el conflicto bélico desatado en esta región desde finales de febrero ha provocado el funcionamiento intermitente del estrecho de Ormuz. De hecho, hace tres meses que el cuello de botella permanece cerrado.
Se trata de un punto geográfico que conecta el golfo Pérsico con el resto del mundo. Sin lugar a dudas, el paso marítimo juega un rol clave en la dinámica del comercio internacional. Es pertinente mencionar que, previo al conflicto, por esta vía fluvial se desplazaba hasta un 20 % del petróleo mundial y una cantidad significativa de gas natural.
La perspectiva de un experto en la industria
Tommy Inglesby, socio y director de la división de Petróleo, Gas y Energía de Norteamérica en Oliver Wyman, profundiza sobre la reacción del mercado norteamericano ante este contexto. “Es más probable que la respuesta de la producción estadounidense a la crisis de Ormuz sea moderada que explosiva”, puntualiza.
Asimismo, advierte que los capitalistas que intervienen en el sector serán precavidos. “Los precios más altos del petróleo y las ganancias están impulsando una mayor actividad, sobre todo en la Cuenca Pérmica, pero los inversores tendrán cuidado de no interpretar una prima de riesgo a corto plazo como una señal de precio permanente a largo plazo”, complementa.
Las exportaciones de EEUU se han incrementado en un 30 % respecto al año pasado, alcanzando prácticamente 13,1 millones de barriles diarios, incluyendo tanto petróleo crudo como productos refinados.
Esto se debe, en gran parte, a la óptima administración de recursos por parte de la industria de hidrocarburos, así lo afirma el experto. “El sector de refinación estadounidense ha logrado aprovechar sus reservas y mejorar las tasas de utilización de las plantas para satisfacer la demanda mundial, interrumpida por el bloqueo del Estrecho de Ormuz”, concluye.