Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra siguen avanzando, aunque nadie se atreve todavía a dar por hecho que acabarán llegando a buen puerto.
Así lo reconoció este jueves el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, quien admitió que Washington y Teherán continúan intercambiando propuestas sin saber todavía "cuándo o si se firmará" el memorando de entendimiento que la Casa Blanca aseguró haber alcanzado y que posteriormente fue negado por Irán.
Pese a esa incertidumbre, Vance se mostró optimista y aseguró que el alto el fuego sigue vigente mientras ambas partes intentan consensuar un texto común.
"Tal como están las cosas ahora mismo, me siento bastante optimista", afirmó.
El uranio sigue siendo el gran obstáculo
El vicepresidente explicó que los principales escollos siguen siendo las reservas de uranio enriquecido de Irán y el futuro de su programa de enriquecimiento nuclear, dos cuestiones que continúan bloqueando el acuerdo definitivo.
Según Vance, ambos países están acercándose a un punto en el que podrían sentarse a resolver esas diferencias, aunque reconoció que todavía queda trabajo por delante.
Las declaraciones llegan después de que Washington anunciara este jueves un supuesto acuerdo pendiente de la aprobación final de Donald Trump, una información que fue rápidamente desmentida por Teherán.
Mientras tanto, la Administración estadounidense insiste en sus líneas rojas: que Irán entregue el uranio altamente enriquecido, renuncie a desarrollar armas nucleares y garantice la libre circulación en el estrecho de Ormuz.
"De tener éxito, el pacto tendría un impacto significativo en las capacidades militares y nucleares de Irán", aseguró Vance, que subrayó además la importancia de establecer mecanismos de verificación para garantizar el cumplimiento de cualquier futuro acuerdo.