Dos días después de la eliminación de Brasil en los octavos de final del Mundial a manos de Noruega, Bruno Guimaraes, uno de los protagonistas de la derrota, ha publicado una emotiva carta en sus redes sociales.
El centrocampista del Newcastle fue el elegido para lanzar un penalti en el minuto 13, con 0-0 en el marcador, pero el portero noruego adivinó sus intenciones y despejó el balón.
"He escrito y borrado tantas veces que he perdido la cuenta. Siempre he estado presente en las victorias, así que es justo que me presente y no tenga reparos en hablarles en la derrota. El fútbol, que me ha dado todo lo que tengo, es responsable de hacerme sentir el peor dolor de mis 28 años de vida", comienza el mensaje publicado en su cuenta de Instagram.
La designación de Bruno Guimaraes por delante de otros compañeros, como Vinicius, generó polémica, pero el seleccionador brasileño, Carlo Ancelotti, explicó después del partido que su decisión se basó en la estadística.
"Fallar el penalti y ser eliminado en octavos de final es duro, es doloroso, duele mucho, pero será solo otro obstáculo que superar. He pasado por tantas cosas que solo yo sé... Estoy seguro de que, por muy mal que me sienta ahora, todo pasará", continúa el jugador brasileño.
El fallo de Guimaraes condicionó un partido finalmente resuelto por Erling Haaland. El delantero del Manchester City clasificó a Noruega con sus dos goles: primero con un potente cabezazo y luego con un zurdazo endemoniado. Un gol de penalti de Neymar en el descuento maquilló el marcador final (2-1).
"Lo más loco de todo esto fue llegar a casa después del día más triste de mi vida y lo primero que me dijeron mis hijos al despertarme fue: 'Papá, ¿jugamos al fútbol?'. Y ahí comprendí que, independientemente de los días buenos o malos, el fútbol siempre será mi gran amor", afirma Bruno con esperanza.
"Asumo la responsabilidad, como siempre lo he hecho, y ahora no será diferente. Estoy demasiado triste por cómo terminó, pero seguro de que Dios lo sabe todo. Te glorifiqué en la victoria y te glorificaré en la derrota. Gracias por la oportunidad, Jesús. El sueño no ha terminado. Sigue vivo en mi corazón y en el de miles de personas apasionadas por nuestro país. Ahora es el momento de reflexionar, recuperar fuerzas junto a mi familia y regresar aún más fuerte", concluye Guimaraes.