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La Comisión Europea asegura que la relación comercial y de inversión con China “no es sostenible”

La Comisión Europea asegura que la relación comercial y de inversión con China “no es sostenible”

La Comisión Europea ha mantenido este viernes un debate interno en el que asegura que “la relación comercial y de inversión no es sostenible” con China. En un comunicado, Bruselas asegura que “a medida que los intereses económicos y de seguridad se entrelazan cada vez más, ambas dimensiones requerirán una respuesta más sólida y coherente”.

El debate llega en un momento de fuerte tensión en las relaciones entre la Unión Europea y China. La Comisión asegura que su “enfoque general sigue siendo la reducción de riesgos (”de-risking“), no el desacoplamiento. China es un socio fundamental, y el compromiso y el diálogo continuarán mientras los canales de comunicación permanezcan abiertos”.

Sin embargo, la institución europea insiste en que entre la UE y China “el estado actual de la relación comercial y de inversión no es sostenible. A medida que los intereses económicos y de seguridad se entrelazan cada vez más, ambas dimensiones requerirán una respuesta más sólida y coherente”.

No es fácil que la UE adopte una posición beligerante con China. Un conflicto comercial con el país asiático puede reeditar el freno a la exportación de minerales críticos a Europa, lo que puede provocar graves perjuicios para la industria y la defensa de la UE.

A pesar de esta amenaza, un grupo de países europeos, encabezados por Francia, pidió esta semana a la Comisión Europea que ponga en marcha aranceles y otras medidas comerciales defensivas ante lo que denominan “prácticas comerciales abusivas” como “la imposición de nuevas barreras comerciales o contribuir a una sobrecapacidad industrial sistémica y estructural”.

Los firmantes de la carta piden que se hagan “más investigaciones de salvaguardia en caso de perturbaciones comerciales a nivel sectorial” y ser “más proactivo” a la hora de llevar ante la Organización Mundial del Comercio las infracciones de las normas comerciales.

No es la primera vez que los países europeos elevan la voz pidiendo más mano dura contra las acciones comerciales de China. El pasado octubre, varios países de la UE exigieron más contundencia frente al país asiático ante el anuncio de China de ampliar las restricciones a las exportaciones de tierras raras y otros materiales críticos. Las tensiones entre Europa y China se han acrecentado desde la imposición de aranceles a los coches eléctricos chinos, que fue respondida por el Gobierno asiático con aranceles a productos europeos como el cerdo.

División interna en la UE

Sin embargo, no hay unanimidad en la Unión Europea sobre la posición ante China. Países como Alemania o España han adoptado una política más conciliadora con el gigante chino. De hecho, el Gobierno español mandó un comunicado en el que señala que “España comparte el diagnóstico sobre la necesidad de impulsar una política industrial europea que contribuya a reducir dependencias estratégicas y reforzar la resiliencia económica. Al mismo tiempo, defendemos un enfoque equilibrado, basado en el valor añadido, la apertura económica y la garantía de unas cadenas de suministro seguras, diversificadas y resilientes”.

España es uno de los países europeos que más defiende el mantenimiento de una relación comercial más cordial con China debido a las elevadas inversiones de compañías tecnológicas y de automóviles en nuestro país, lo que le ha provocado algunos encontronazos con Bruselas. El pasado año, la Comisión Europea volvió a recordar a España que “Huawei (y ZTE) presentan riesgos sustancialmente más altos que otros proveedores de 5G” y que como institución europea “se comprometió a evitar la exposición de sus comunicaciones corporativas a las redes móviles que utilizan Huawei y ZTE”. La compañía china siempre ha negado estas acusaciones y ha asegurado que las comunicaciones en su infraestructura son seguras.

El comisario europeo de Industria, Stéphane Séjourné, mantuvo este jueves una reunión con responsables de industria de los países europeos sobre el reto que presenta China. Séjourné mantiene la posición de su país, Francia, ante las relaciones comerciales con el gigante asiático.

“Todavía existe margen para mantener un diálogo constructivo con China, pero no podemos permitir que Europa sea víctima de una estrategia depredadora que está destruyendo nuestra industria. Se necesitan nuevas herramientas, nuevas medidas y una nueva voluntad política”, declaró el comisario europeo.

A principios de mayo, la UE elevó su guerra comercial contra China. La Comisión Europea hizo público un plan para vetar proyectos de energías renovables con fondos de la UE que contengan piezas chinas. La decisión, según funcionarios de la institución europea, responde a la necesidad de la UE de reducir los riesgos de posibles ciberataques y de dependencia económica.

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