El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, muestra su respeto por la decisión del Constitucional de ordenar al Supremo que amnistíe la malversación del y que permite que Carles Puigdemont pueda volver a España. “Celebro que con esta leu hayamos ayudado a la sociedad catalana”, ha dicho en rueda de prensa en la Moncloa.
Peguntado por si se arrepiente de haber impulsado una ley que negoció con Junts a cambio de su investidura y que le ha supuesto un enorme desgaste político a su gobierno y a su partido e incluso un enfrentamiento abierto con la judicatura, el presidente ha ensalzado los efectos de la norma y ha rechazado que haya sido un error a pesar de la actitud de los Puigdemont como socio parlamentario.
“Todas estas medidas que puso en marcha el Gobierno de España en esta legislatura y en las anteriores legislaturas no las hacíamos pensando en un partido político ni en un político independentista. Lo hacíamos pensando en la convivencia entre catalanes”, ha insistido Sánchez.
El presidente ha recordado que la ley de amnistía y los indultos han servido para reparar una quiebra de la convivencia y de la relación institucional de Catalunya con el resto de España que heredó del Gobierno de Rajoy. “La gente estaba indignada por la condena, era un sentimiento transversal. Defendimos los indultos y la ley de amnistía. Y los tribunales españoles y europeos han avalado de la 'a' a la 'z' esa amnistía. Lo importante es ese mensaje: el de la convivencia entre catalanes, que se puso en riesgo en 2017 por la impericia de quienes gobernaron este país”.