Canadá ha decidido devolver golpe por golpe la última ofensiva comercial de Donald Trump. El Gobierno de Mark Carney ha anunciado este martes aranceles sobre 27.600 millones de dólares canadienses —unos 20.000 millones de dólares estadounidenses— en importaciones procedentes de Estados Unidos, con tipos que llegarán hasta el 50%. Y esta vez la batalla comercial saldrá de las fábricas para llegar directamente a productos que millones de personas compran habitualmente.
La lista canadiense comprende alrededor de 700 categorías de productos estadounidenses y alcanza al acero y el aluminio, pero también a productos lácteos, queso, marisco, electrodomésticos, ropa, muebles, electrónica, herramientas y maquinaria agrícola.
Los nuevos gravámenes, que oscilarán entre el 15% y el 50%, entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre. Ottawa asegura que ha diseñado la respuesta intentando reducir en lo posible el impacto sobre sus propios consumidores.
Canadá devuelve a Trump los aranceles "dólar por dólar"
La represalia llega después del abrupto deterioro de unas negociaciones que hace apenas unos días parecían ofrecer una posibilidad de acuerdo.
Washington ha aplicado aranceles del 50% a unos 20.000 millones de dólares en productos procedentes de Canadá. La lista estadounidense es igualmente variada: incluye desde productos industriales hasta miel, cosméticos, artículos deportivos y teléfonos inteligentes.