{"id":323332,"date":"2026-02-04T11:19:17","date_gmt":"2026-02-04T08:19:17","guid":{"rendered":"https:\/\/vof-news.eu\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/"},"modified":"2026-02-04T11:19:39","modified_gmt":"2026-02-04T08:19:39","slug":"filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/","title":{"rendered":"Filosof\u00eda de las monjas barrocas para chicas estresadas del siglo XXI: \u00abSanta Teresa puede ayudarnos a gestionar nuestras citas Tinder\u00bb"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Ten\u00edan previsto grabar un nuevo episodio de su p\u00f3dcast, pero el guion las ha atropellado a \u00faltima hora y cambian el estudio por el Museo Reina Sof\u00eda. \u00abSomos de ritmos muy lentos, eso te lo da trabajar en la universidad\u00bb, se disculpan. Antes de subir a la tercera planta, cerrada por obras, para posar en el claustro \u2013d\u00f3nde si no, ya nos perdonar\u00e1 el clich\u00e9\u2013 <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/lashijasdefelipe\/?hl=es\" rel=\"nofollow\"><strong>Las Hijas de Felipe<\/strong><\/a> se acicalan para la ocasi\u00f3n. Carmen arranca la etiqueta a una camiseta que les ha enviado una fan, la estilista Mapi Vidal, un modelo que se llama <a href=\"https:\/\/astral-laundry.bigcartel.com\/product\/nada-te-turbe\" rel=\"nofollow\"><i>Nada te turbe<\/i><\/a> y que se vende con un lema en forma de pregunta ret\u00f3rica: <strong>\u00abQui\u00e9n no es fan de Santa Teresa de Jes\u00fas\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p>Fue otra camiseta la que les trajo la \u00fanica afrenta realmente amenazante en seis a\u00f1os de andadura en las ondas. Para un directo desde el Museo del Prado con motivo de la celebraci\u00f3n del Orgullo, <strong>Ana Garriga y Carmen Urbita<\/strong> se plantaron ante <i>Las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela<\/i> de S\u00e1nchez Coello, a la saz\u00f3n, las verdaderas hijas de Felipe II, con un atuendo que gritaba, blanco sobre negro: <i><strong>I was a lesbian child<\/strong><\/i>. Abogados Cristianos amag\u00f3 con una demanda que nunca les lleg\u00f3.<\/p>\n<p>La an\u00e9cdota da pie a explicar qui\u00e9nes son las dos acad\u00e9micas treinta\u00f1eras que han abierto una at\u00edpica autopista al pasado para desatar entre sus coet\u00e1neas una verdadera fiebre por la vida monacal de los siglos XVI y XVII. Primero, con un p\u00f3dcast, <a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/show\/1KuoVsAKdZapimnwDevPWk\" rel=\"nofollow\"><i><strong>Las Hijas de Felipe<\/strong><\/i><\/a>, producido por Radio Primavera Sound, que llena salas enfervorecidas en cada incursi\u00f3n en el directo; ahora, tambi\u00e9n con un libro, <a href=\"https:\/\/blackiebooks.org\/producto\/instruccion-de-novicias\/\" rel=\"nofollow\"><i><strong>Instrucci\u00f3n de novicias<\/strong><\/i><\/a>, editado por Blackie Books, que es algo as\u00ed como un compendio de filosof\u00eda monacal barroca aplicada a la vida moderna <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2025\/11\/15\/espanol\/sabiduria-conventual-libro.html\" rel=\"nofollow\">al que ha sucubido el mism\u00edsimo <i>New York Times<\/i><\/a>.<\/p>\n<p>En sus p\u00e1ginas se habla de amistad, de trabajo precario, de sindicalismo, de <i>it girls<\/i>, de <i>nepobabies<\/i> (<i>nepomonjas<\/i>, en este caso), de esa econom\u00eda dom\u00e9stica que TikTok ha rebautizado como <i>matem\u00e1ticas de chicas<\/i>, de <i>burnout<\/i>, de salud mental, de acoso sexual y, s\u00ed, tambi\u00e9n de lesbianismo. Pero esta especie de manual de crecimiento personal para mileniales no lo cuentan ellas. Lo cuentan las monjas. <strong>\u00abNosotras somos el ventr\u00edlocuo\u00bb<\/strong>, dicen las autoras.<\/p>\n<p>La historia de Ana Garriga y Carmen Urbita es la de una amistad fraguada en una pasi\u00f3n compartida. Una rara, rar\u00edsima. Tambi\u00e9n, una historia ligada al destino. A ver, si no, c\u00f3mo iban a encontrarse en la Universidad de Brown, a casi 6.000 km de casa, dos doctorandas en Estudios Hisp\u00e1nicos que compartieron, sin saberlo, instituto en su adolescencia e interesadas en las vidas de los conventos del Barroco. Poniendo un poquito de fe al asunto, cualquiera dir\u00eda que son el veh\u00edculo transhist\u00f3rico elegido por <strong>Santa Teresa de Jes\u00fas, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o Ver\u00f3nica Giuliani<\/strong> para reivindicar su lugar en la historia cinco siglos despu\u00e9s. \u00bfNo se identificaban ellas mismas con un ventr\u00edlocuo? Pues eso.<\/p>\n<p>El caso es que en aquella primera cita prepand\u00e9mica en un pretencioso hotel de Providence <strong>brindaron por Santa Teresa y por su propio ingreso en la clausura monacal de seis a\u00f1os de doctorado<\/strong> y pusieron, sin saberlo, la semilla de un proyecto de revisi\u00f3n hist\u00f3rica que tendr\u00eda poco o nada que ver con sus respectivas tesis. Les preguntaron decenas de veces en la aduana qu\u00e9 hac\u00edan dos espa\u00f1olas investigando la Espa\u00f1a imperial en la costa este de EEUU y nosotras retomamos hoy la pregunta. \u00abQuer\u00edamos alejarnos de ciertos marcos inevitables en Espa\u00f1a para poder mirar a esos siglos de otra manera, quit\u00e1ndoles esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro\u00bb, explica Carmen, y Ana abunda sobre una expresi\u00f3n que ellas, voluntariamente, no utilizan nunca al ubicar temporalmente a sus monjas. <strong>Ellas vivieron en el Barroco, y punto<\/strong>. <\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abQuer\u00edamos mirar a los siglos XVI y XVII sin esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro, tan masculinizada\u00bb<\/p>\n<p><span>Carmen Urbita<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>\u00abEs un sintagma muy sobrecargado ideol\u00f3gicamente, con un canon literario extremadamente masculino que relega las voces femeninas a la sombra. Est\u00e1 todo muy centrado en la \u00e9pica, con una ret\u00f3rica que sigue siendo muy imperialista, muy colonialista, muy racista y muy heterosexual\u00bb. <strong>En lo suyo, en resumen, no hay espadachines<\/strong>.<\/p>\n<p>Como buenas fil\u00f3logas, lo de Las Hijas de Felipe es indefectiblemente la palabra. Un oyente inspirado les arm\u00f3, incluso, en un momento dado un diccionario barroco a ritmo de Rosal\u00eda, otra contempor\u00e1nea fascinada por las monjas del pasado: <i><strong>A<\/strong><\/i><strong> de <\/strong><i><strong>apelusada<\/strong><\/i><strong>, pero tambi\u00e9n, de <\/strong><i><strong>anhelito<\/strong><\/i><strong>; <\/strong><i><strong>B<\/strong><\/i><strong> de <\/strong><i><strong>bilocadas<\/strong><\/i><strong>; <\/strong><i><strong>C<\/strong><\/i><strong> de <\/strong><i><strong>complisi\u00f3n<\/strong><\/i><strong>\u2026 y as\u00ed, hasta <\/strong><i><strong>Z<\/strong><\/i><strong> de <\/strong><i><strong>zorrica<\/strong><\/i>. El p\u00f3dcast ha ido construyendo un universo propio con su propio lenguaje y ha traspasado el micro para colarse en su propio d\u00eda a d\u00eda. Confirmamos: Las Hijas de Felipe son tambi\u00e9n barroqu\u00edsimas en privado. \u00abTenemos un empe\u00f1o especial por rescatar las voces\u00bb, alega Carmen. \u00abMuchas veces encontramos textos historiogr\u00e1ficos que no recogen las citas, y resulta muy frustrante. No es tanto un capricho por saber exactamente qu\u00e9 se dijo y c\u00f3mo se dijo, que tambi\u00e9n, sino que hay una especie de relaci\u00f3n afectiva que s\u00f3lo consigues a trav\u00e9s de la palabra. Por mucho que t\u00fa leas lo que le sucedi\u00f3 a Santa Teresa, sus palabras exactas horadan un caminito hacia el presente mucho m\u00e1s poderoso. <strong>De pronto, te pones en su lugar<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<p>El caso es que con la empat\u00eda historiogr\u00e1fica por bandera y un importante <i>disclaimer<\/i>: <strong>no son historiadoras, son ling\u00fcistas<\/strong>, Carmen y Ana se encerraron en un ba\u00f1o de Providence en 2020, hastiadas de sendos encierros, el acad\u00e9mico y el pand\u00e9mico, forraron las paredes de esterillas de yoga a modo de insonorizaci\u00f3n, compraron un par de micros, descargaron un programa de edici\u00f3n de audio y se lanzaron a demostrar que, al contrario de lo que pens\u00f3 su entorno cuando se embarcaron en un estudio tan, tan de nicho, no eran dos exc\u00e9ntricas eruditas que se entregaban por puro placer a unos textos completamente desconectados del presente sino dos t\u00edas de treinta y tantos a\u00f1os empe\u00f1adas en demostrar que lo que escribieron aquellas monjas, las inquietudes, los padecimientos, los amores de los que dejaron constancia en hagiograf\u00edas, cartas, poemas y hasta libros de recetas, todo es relevante para el presente. <\/p>\n<p><strong>\u00abCualquier cosa que te est\u00e9 pasando a ti ya le pas\u00f3 a una monja de los siglos XVI y XVII\u00bb<\/strong>, acu\u00f1aron por lema. Y ah\u00ed sigue, 90 episodios despu\u00e9s y una vez hemos conocido a los mu\u00f1ecos <i>reborn <\/i>de las Descalzas Reales, hemos dilucidado qu\u00e9 hace una lesbiana como t\u00fa en un convento como este, hemos revisitado los manuales de fitness que recib\u00edan los predicadores que llegaban a Nueva Espa\u00f1a y hasta hemos intentado arrojar luz a un <i>true crime<\/i> barroco.<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abLas mujeres nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. Esa masa femenina que nos representa estaba en los conventos\u00bb<\/p>\n<p><span>Ana Garriga<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Claras precursoras de <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2025\/11\/03\/6904dbc0e4d4d89f528b45ce.html\" rel=\"nofollow\">la ola de misticismo<\/a> que parece empapar la cultura en los \u00faltimos tiempos, especialmente la creada por mujeres, se remiten a las acad\u00e9micas que abrieron camino en las universidades francesas y estadounidenses en los 80. \u00abDesde que el g\u00e9nero se empez\u00f3 a utilizar como una categor\u00eda de an\u00e1lisis hist\u00f3rico se produjo un bum de los estudios conventuales\u00bb, asegura Ana. \u00ab<strong>Las mujeres, en realidad, nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas<\/strong>. No hab\u00eda una masa femenina que te representara en el pasado. Y en el caso de Espa\u00f1a, como en tantos otros lugares, esa masa estaba en los conventos\u00bb. \u00abLa gente est\u00e1 muy sedienta de revisiones hist\u00f3ricas, de mirar al pasado con otros ojos y construir una historia que nos apele, que nos implique y que tambi\u00e9n nos pertenezca\u00bb, interviene Carmen. <\/p>\n<p>En ese furor m\u00edstico contempor\u00e1neo hay para ellas, como en mucho del misticismo que empapa el legado del convento barroco, mucho de frustraciones y ansiedades materiales. \u00ab<strong>Las monjas escrib\u00edan bajo la mirada constante de la censura<\/strong>, y eso convert\u00eda sus textos en dispositivos much\u00edsimo m\u00e1s nutridos, m\u00e1s l\u00fadicos, llenos de malabares ret\u00f3ricos que les permit\u00edan autorizarse ante dios y ante los confesores\u00bb, expone Ana. \u00abLa presi\u00f3n por deslizar cosas sin contarlas abiertamente hizo tambi\u00e9n de esas cartas, poemas y biograf\u00edas artefactos s\u00faper maleables, adaptables a vidas completamente ajenas\u00bb, completa Carmen. \u00abPor eso, Santa Teresa pod\u00eda ser la patrona de la Secci\u00f3n Femenina en el franquismo y servirnos a nosotras, dos lesbianas de 35 a\u00f1os, y a nuestras oyentes para gestionar ahora nuestras citas concertadas a trav\u00e9s de aplicaciones\u00bb.<\/p>\n<hr\/>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00edan previsto grabar un nuevo episodio de su p\u00f3dcast, pero el guion las ha atropellado a \u00faltima hora y cambian el estudio por el Museo Reina Sof\u00eda. \u00abSomos de ritmos muy lentos, eso te lo da trabajar en la universidad\u00bb, se disculpan. 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Pues eso.El caso es que en aquella primera cita prepand\u00e9mica en un pretencioso hotel de Providence brindaron por Santa Teresa y por su propio ingreso en la clausura monacal de seis a\u00f1os de doctorado y pusieron, sin saberlo, la semilla de un proyecto de revisi\u00f3n hist\u00f3rica que tendr\u00eda poco o nada que ver con sus respectivas tesis. Les preguntaron decenas de veces en la aduana qu\u00e9 hac\u00edan dos espa\u00f1olas investigando la Espa\u00f1a imperial en la costa este de EEUU y nosotras retomamos hoy la pregunta. \u00abQuer\u00edamos alejarnos de ciertos marcos inevitables en Espa\u00f1a para poder mirar a esos siglos de otra manera, quit\u00e1ndoles esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro\u00bb, explica Carmen, y Ana abunda sobre una expresi\u00f3n que ellas, voluntariamente, no utilizan nunca al ubicar temporalmente a sus monjas. 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De pronto, te pones en su lugar\u00bb.El caso es que con la empat\u00eda historiogr\u00e1fica por bandera y un importante disclaimer: no son historiadoras, son ling\u00fcistas, Carmen y Ana se encerraron en un ba\u00f1o de Providence en 2020, hastiadas de sendos encierros, el acad\u00e9mico y el pand\u00e9mico, forraron las paredes de esterillas de yoga a modo de insonorizaci\u00f3n, compraron un par de micros, descargaron un programa de edici\u00f3n de audio y se lanzaron a demostrar que, al contrario de lo que pens\u00f3 su entorno cuando se embarcaron en un estudio tan, tan de nicho, no eran dos exc\u00e9ntricas eruditas que se entregaban por puro placer a unos textos completamente desconectados del presente sino dos t\u00edas de treinta y tantos a\u00f1os empe\u00f1adas en demostrar que lo que escribieron aquellas monjas, las inquietudes, los padecimientos, los amores de los que dejaron constancia en hagiograf\u00edas, cartas, poemas y hasta libros de recetas, todo es relevante para el presente. \u00abCualquier cosa que te est\u00e9 pasando a ti ya le pas\u00f3 a una monja de los siglos XVI y XVII\u00bb, acu\u00f1aron por lema. 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Antes de subir a la tercera planta, cerrada por obras, para posar en el claustro \u2013d\u00f3nde si no, ya nos perdonar\u00e1 el clich\u00e9\u2013 Las Hijas de Felipe se acicalan para la ocasi\u00f3n. Carmen arranca la etiqueta a una camiseta que les ha enviado una fan, la estilista Mapi Vidal, un modelo que se llama Nada te turbe y que se vende con un lema en forma de pregunta ret\u00f3rica: \u00abQui\u00e9n no es fan de Santa Teresa de Jes\u00fas\u00bb.Fue otra camiseta la que les trajo la \u00fanica afrenta realmente amenazante en seis a\u00f1os de andadura en las ondas. Para un directo desde el Museo del Prado con motivo de la celebraci\u00f3n del Orgullo, Ana Garriga y Carmen Urbita se plantaron ante Las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela de S\u00e1nchez Coello, a la saz\u00f3n, las verdaderas hijas de Felipe II, con un atuendo que gritaba, blanco sobre negro: I was a lesbian child. 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Una rara, rar\u00edsima. Tambi\u00e9n, una historia ligada al destino. A ver, si no, c\u00f3mo iban a encontrarse en la Universidad de Brown, a casi 6.000 km de casa, dos doctorandas en Estudios Hisp\u00e1nicos que compartieron, sin saberlo, instituto en su adolescencia e interesadas en las vidas de los conventos del Barroco. Poniendo un poquito de fe al asunto, cualquiera dir\u00eda que son el veh\u00edculo transhist\u00f3rico elegido por Santa Teresa de Jes\u00fas, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o Ver\u00f3nica Giuliani para reivindicar su lugar en la historia cinco siglos despu\u00e9s. \u00bfNo se identificaban ellas mismas con un ventr\u00edlocuo? Pues eso.El caso es que en aquella primera cita prepand\u00e9mica en un pretencioso hotel de Providence brindaron por Santa Teresa y por su propio ingreso en la clausura monacal de seis a\u00f1os de doctorado y pusieron, sin saberlo, la semilla de un proyecto de revisi\u00f3n hist\u00f3rica que tendr\u00eda poco o nada que ver con sus respectivas tesis. Les preguntaron decenas de veces en la aduana qu\u00e9 hac\u00edan dos espa\u00f1olas investigando la Espa\u00f1a imperial en la costa este de EEUU y nosotras retomamos hoy la pregunta. \u00abQuer\u00edamos alejarnos de ciertos marcos inevitables en Espa\u00f1a para poder mirar a esos siglos de otra manera, quit\u00e1ndoles esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro\u00bb, explica Carmen, y Ana abunda sobre una expresi\u00f3n que ellas, voluntariamente, no utilizan nunca al ubicar temporalmente a sus monjas. 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El p\u00f3dcast ha ido construyendo un universo propio con su propio lenguaje y ha traspasado el micro para colarse en su propio d\u00eda a d\u00eda. Confirmamos: Las Hijas de Felipe son tambi\u00e9n barroqu\u00edsimas en privado. \u00abTenemos un empe\u00f1o especial por rescatar las voces\u00bb, alega Carmen. \u00abMuchas veces encontramos textos historiogr\u00e1ficos que no recogen las citas, y resulta muy frustrante. No es tanto un capricho por saber exactamente qu\u00e9 se dijo y c\u00f3mo se dijo, que tambi\u00e9n, sino que hay una especie de relaci\u00f3n afectiva que s\u00f3lo consigues a trav\u00e9s de la palabra. Por mucho que t\u00fa leas lo que le sucedi\u00f3 a Santa Teresa, sus palabras exactas horadan un caminito hacia el presente mucho m\u00e1s poderoso. De pronto, te pones en su lugar\u00bb.El caso es que con la empat\u00eda historiogr\u00e1fica por bandera y un importante disclaimer: no son historiadoras, son ling\u00fcistas, Carmen y Ana se encerraron en un ba\u00f1o de Providence en 2020, hastiadas de sendos encierros, el acad\u00e9mico y el pand\u00e9mico, forraron las paredes de esterillas de yoga a modo de insonorizaci\u00f3n, compraron un par de micros, descargaron un programa de edici\u00f3n de audio y se lanzaron a demostrar que, al contrario de lo que pens\u00f3 su entorno cuando se embarcaron en un estudio tan, tan de nicho, no eran dos exc\u00e9ntricas eruditas que se entregaban por puro placer a unos textos completamente desconectados del presente sino dos t\u00edas de treinta y tantos a\u00f1os empe\u00f1adas en demostrar que lo que escribieron aquellas monjas, las inquietudes, los padecimientos, los amores de los que dejaron constancia en hagiograf\u00edas, cartas, poemas y hasta libros de recetas, todo es relevante para el presente. \u00abCualquier cosa que te est\u00e9 pasando a ti ya le pas\u00f3 a una monja de los siglos XVI y XVII\u00bb, acu\u00f1aron por lema. Y ah\u00ed sigue, 90 episodios despu\u00e9s y una vez hemos conocido a los mu\u00f1ecos reborn de las Descalzas Reales, hemos dilucidado qu\u00e9 hace una lesbiana como t\u00fa en un convento como este, hemos revisitado los manuales de fitness que recib\u00edan los predicadores que llegaban a Nueva Espa\u00f1a y hasta hemos intentado arrojar luz a un true crime barroco.&quot;Las mujeres nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. Esa masa femenina que nos representa estaba en los conventos&quot;Ana GarrigaClaras precursoras de la ola de misticismo que parece empapar la cultura en los \u00faltimos tiempos, especialmente la creada por mujeres, se remiten a las acad\u00e9micas que abrieron camino en las universidades francesas y estadounidenses en los 80. \u00abDesde que el g\u00e9nero se empez\u00f3 a utilizar como una categor\u00eda de an\u00e1lisis hist\u00f3rico se produjo un bum de los estudios conventuales\u00bb, asegura Ana. \u00abLas mujeres, en realidad, nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. No hab\u00eda una masa femenina que te representara en el pasado. 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En ese furor m\u00edstico contempor\u00e1neo hay para ellas, como en mucho del misticismo que empapa el legado del convento barroco, mucho de frustraciones y ansiedades materiales. \u00abLas monjas escrib\u00edan bajo la mirada constante de la censura, y eso convert\u00eda sus textos en dispositivos much\u00edsimo m\u00e1s nutridos, m\u00e1s l\u00fadicos, llenos de malabares ret\u00f3ricos que les permit\u00edan autorizarse ante dios y ante los confesores\u00bb, expone Ana. \u00abLa presi\u00f3n por deslizar cosas sin contarlas abiertamente hizo tambi\u00e9n de esas cartas, poemas y biograf\u00edas artefactos s\u00faper maleables, adaptables a vidas completamente ajenas\u00bb, completa Carmen. \u00abPor eso, Santa Teresa pod\u00eda ser la patrona de la Secci\u00f3n Femenina en el franquismo y servirnos a nosotras, dos lesbianas de 35 a\u00f1os, y a nuestras oyentes para gestionar ahora nuestras citas concertadas a trav\u00e9s de aplicaciones\u00bb.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"vof-news.eu\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-02-04T08:19:17+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-02-04T08:19:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/vof-news.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/17701302663569.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1366\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"911\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Author\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Author\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/\",\"url\":\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/\",\"name\":\"Filosof\u00eda de las monjas barrocas para chicas estresadas del siglo XXI: \\\"Santa Teresa puede ayudarnos a gestionar nuestras citas Tinder\\\" - vof-news.eu\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/vof-news.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/17701302663569.jpg\",\"datePublished\":\"2026-02-04T08:19:17+00:00\",\"dateModified\":\"2026-02-04T08:19:39+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#\/schema\/person\/f6a2a4309f0561835797fd8c19b333ed\"},\"description\":\"Ten\u00edan previsto grabar un nuevo episodio de su p\u00f3dcast, pero el guion las ha atropellado a \u00faltima hora y cambian el estudio por el Museo Reina Sof\u00eda. \u00abSomos de ritmos muy lentos, eso te lo da trabajar en la universidad\u00bb, se disculpan. 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Abogados Cristianos amag\u00f3 con una demanda que nunca les lleg\u00f3.La an\u00e9cdota da pie a explicar qui\u00e9nes son las dos acad\u00e9micas treinta\u00f1eras que han abierto una at\u00edpica autopista al pasado para desatar entre sus coet\u00e1neas una verdadera fiebre por la vida monacal de los siglos XVI y XVII. Primero, con un p\u00f3dcast, Las Hijas de Felipe, producido por Radio Primavera Sound, que llena salas enfervorecidas en cada incursi\u00f3n en el directo; ahora, tambi\u00e9n con un libro, Instrucci\u00f3n de novicias, editado por Blackie Books, que es algo as\u00ed como un compendio de filosof\u00eda monacal barroca aplicada a la vida moderna al que ha sucubido el mism\u00edsimo New York Times.En sus p\u00e1ginas se habla de amistad, de trabajo precario, de sindicalismo, de it girls, de nepobabies (nepomonjas, en este caso), de esa econom\u00eda dom\u00e9stica que TikTok ha rebautizado como matem\u00e1ticas de chicas, de burnout, de salud mental, de acoso sexual y, s\u00ed, tambi\u00e9n de lesbianismo. Pero esta especie de manual de crecimiento personal para mileniales no lo cuentan ellas. Lo cuentan las monjas. \u00abNosotras somos el ventr\u00edlocuo\u00bb, dicen las autoras.La historia de Ana Garriga y Carmen Urbita es la de una amistad fraguada en una pasi\u00f3n compartida. Una rara, rar\u00edsima. Tambi\u00e9n, una historia ligada al destino. A ver, si no, c\u00f3mo iban a encontrarse en la Universidad de Brown, a casi 6.000 km de casa, dos doctorandas en Estudios Hisp\u00e1nicos que compartieron, sin saberlo, instituto en su adolescencia e interesadas en las vidas de los conventos del Barroco. Poniendo un poquito de fe al asunto, cualquiera dir\u00eda que son el veh\u00edculo transhist\u00f3rico elegido por Santa Teresa de Jes\u00fas, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o Ver\u00f3nica Giuliani para reivindicar su lugar en la historia cinco siglos despu\u00e9s. \u00bfNo se identificaban ellas mismas con un ventr\u00edlocuo? Pues eso.El caso es que en aquella primera cita prepand\u00e9mica en un pretencioso hotel de Providence brindaron por Santa Teresa y por su propio ingreso en la clausura monacal de seis a\u00f1os de doctorado y pusieron, sin saberlo, la semilla de un proyecto de revisi\u00f3n hist\u00f3rica que tendr\u00eda poco o nada que ver con sus respectivas tesis. Les preguntaron decenas de veces en la aduana qu\u00e9 hac\u00edan dos espa\u00f1olas investigando la Espa\u00f1a imperial en la costa este de EEUU y nosotras retomamos hoy la pregunta. \u00abQuer\u00edamos alejarnos de ciertos marcos inevitables en Espa\u00f1a para poder mirar a esos siglos de otra manera, quit\u00e1ndoles esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro\u00bb, explica Carmen, y Ana abunda sobre una expresi\u00f3n que ellas, voluntariamente, no utilizan nunca al ubicar temporalmente a sus monjas. 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De pronto, te pones en su lugar\u00bb.El caso es que con la empat\u00eda historiogr\u00e1fica por bandera y un importante disclaimer: no son historiadoras, son ling\u00fcistas, Carmen y Ana se encerraron en un ba\u00f1o de Providence en 2020, hastiadas de sendos encierros, el acad\u00e9mico y el pand\u00e9mico, forraron las paredes de esterillas de yoga a modo de insonorizaci\u00f3n, compraron un par de micros, descargaron un programa de edici\u00f3n de audio y se lanzaron a demostrar que, al contrario de lo que pens\u00f3 su entorno cuando se embarcaron en un estudio tan, tan de nicho, no eran dos exc\u00e9ntricas eruditas que se entregaban por puro placer a unos textos completamente desconectados del presente sino dos t\u00edas de treinta y tantos a\u00f1os empe\u00f1adas en demostrar que lo que escribieron aquellas monjas, las inquietudes, los padecimientos, los amores de los que dejaron constancia en hagiograf\u00edas, cartas, poemas y hasta libros de recetas, todo es relevante para el presente. \u00abCualquier cosa que te est\u00e9 pasando a ti ya le pas\u00f3 a una monja de los siglos XVI y XVII\u00bb, acu\u00f1aron por lema. 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Abogados Cristianos amag\u00f3 con una demanda que nunca les lleg\u00f3.La an\u00e9cdota da pie a explicar qui\u00e9nes son las dos acad\u00e9micas treinta\u00f1eras que han abierto una at\u00edpica autopista al pasado para desatar entre sus coet\u00e1neas una verdadera fiebre por la vida monacal de los siglos XVI y XVII. 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Una rara, rar\u00edsima. Tambi\u00e9n, una historia ligada al destino. A ver, si no, c\u00f3mo iban a encontrarse en la Universidad de Brown, a casi 6.000 km de casa, dos doctorandas en Estudios Hisp\u00e1nicos que compartieron, sin saberlo, instituto en su adolescencia e interesadas en las vidas de los conventos del Barroco. Poniendo un poquito de fe al asunto, cualquiera dir\u00eda que son el veh\u00edculo transhist\u00f3rico elegido por Santa Teresa de Jes\u00fas, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o Ver\u00f3nica Giuliani para reivindicar su lugar en la historia cinco siglos despu\u00e9s. \u00bfNo se identificaban ellas mismas con un ventr\u00edlocuo? Pues eso.El caso es que en aquella primera cita prepand\u00e9mica en un pretencioso hotel de Providence brindaron por Santa Teresa y por su propio ingreso en la clausura monacal de seis a\u00f1os de doctorado y pusieron, sin saberlo, la semilla de un proyecto de revisi\u00f3n hist\u00f3rica que tendr\u00eda poco o nada que ver con sus respectivas tesis. Les preguntaron decenas de veces en la aduana qu\u00e9 hac\u00edan dos espa\u00f1olas investigando la Espa\u00f1a imperial en la costa este de EEUU y nosotras retomamos hoy la pregunta. \u00abQuer\u00edamos alejarnos de ciertos marcos inevitables en Espa\u00f1a para poder mirar a esos siglos de otra manera, quit\u00e1ndoles esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro\u00bb, explica Carmen, y Ana abunda sobre una expresi\u00f3n que ellas, voluntariamente, no utilizan nunca al ubicar temporalmente a sus monjas. Ellas vivieron en el Barroco, y punto. \"Quer\u00edamos mirar a los siglos XVI y XVII sin esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro, tan masculinizada\"Carmen Urbita\u00abEs un sintagma muy sobrecargado ideol\u00f3gicamente, con un canon literario extremadamente masculino que relega las voces femeninas a la sombra. Est\u00e1 todo muy centrado en la \u00e9pica, con una ret\u00f3rica que sigue siendo muy imperialista, muy colonialista, muy racista y muy heterosexual\u00bb. En lo suyo, en resumen, no hay espadachines.Como buenas fil\u00f3logas, lo de Las Hijas de Felipe es indefectiblemente la palabra. Un oyente inspirado les arm\u00f3, incluso, en un momento dado un diccionario barroco a ritmo de Rosal\u00eda, otra contempor\u00e1nea fascinada por las monjas del pasado: A de apelusada, pero tambi\u00e9n, de anhelito; B de bilocadas; C de complisi\u00f3n\u2026 y as\u00ed, hasta Z de zorrica. El p\u00f3dcast ha ido construyendo un universo propio con su propio lenguaje y ha traspasado el micro para colarse en su propio d\u00eda a d\u00eda. Confirmamos: Las Hijas de Felipe son tambi\u00e9n barroqu\u00edsimas en privado. \u00abTenemos un empe\u00f1o especial por rescatar las voces\u00bb, alega Carmen. \u00abMuchas veces encontramos textos historiogr\u00e1ficos que no recogen las citas, y resulta muy frustrante. No es tanto un capricho por saber exactamente qu\u00e9 se dijo y c\u00f3mo se dijo, que tambi\u00e9n, sino que hay una especie de relaci\u00f3n afectiva que s\u00f3lo consigues a trav\u00e9s de la palabra. Por mucho que t\u00fa leas lo que le sucedi\u00f3 a Santa Teresa, sus palabras exactas horadan un caminito hacia el presente mucho m\u00e1s poderoso. De pronto, te pones en su lugar\u00bb.El caso es que con la empat\u00eda historiogr\u00e1fica por bandera y un importante disclaimer: no son historiadoras, son ling\u00fcistas, Carmen y Ana se encerraron en un ba\u00f1o de Providence en 2020, hastiadas de sendos encierros, el acad\u00e9mico y el pand\u00e9mico, forraron las paredes de esterillas de yoga a modo de insonorizaci\u00f3n, compraron un par de micros, descargaron un programa de edici\u00f3n de audio y se lanzaron a demostrar que, al contrario de lo que pens\u00f3 su entorno cuando se embarcaron en un estudio tan, tan de nicho, no eran dos exc\u00e9ntricas eruditas que se entregaban por puro placer a unos textos completamente desconectados del presente sino dos t\u00edas de treinta y tantos a\u00f1os empe\u00f1adas en demostrar que lo que escribieron aquellas monjas, las inquietudes, los padecimientos, los amores de los que dejaron constancia en hagiograf\u00edas, cartas, poemas y hasta libros de recetas, todo es relevante para el presente. \u00abCualquier cosa que te est\u00e9 pasando a ti ya le pas\u00f3 a una monja de los siglos XVI y XVII\u00bb, acu\u00f1aron por lema. Y ah\u00ed sigue, 90 episodios despu\u00e9s y una vez hemos conocido a los mu\u00f1ecos reborn de las Descalzas Reales, hemos dilucidado qu\u00e9 hace una lesbiana como t\u00fa en un convento como este, hemos revisitado los manuales de fitness que recib\u00edan los predicadores que llegaban a Nueva Espa\u00f1a y hasta hemos intentado arrojar luz a un true crime barroco.\"Las mujeres nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. Esa masa femenina que nos representa estaba en los conventos\"Ana GarrigaClaras precursoras de la ola de misticismo que parece empapar la cultura en los \u00faltimos tiempos, especialmente la creada por mujeres, se remiten a las acad\u00e9micas que abrieron camino en las universidades francesas y estadounidenses en los 80. \u00abDesde que el g\u00e9nero se empez\u00f3 a utilizar como una categor\u00eda de an\u00e1lisis hist\u00f3rico se produjo un bum de los estudios conventuales\u00bb, asegura Ana. \u00abLas mujeres, en realidad, nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. No hab\u00eda una masa femenina que te representara en el pasado. Y en el caso de Espa\u00f1a, como en tantos otros lugares, esa masa estaba en los conventos\u00bb. \u00abLa gente est\u00e1 muy sedienta de revisiones hist\u00f3ricas, de mirar al pasado con otros ojos y construir una historia que nos apele, que nos implique y que tambi\u00e9n nos pertenezca\u00bb, interviene Carmen. En ese furor m\u00edstico contempor\u00e1neo hay para ellas, como en mucho del misticismo que empapa el legado del convento barroco, mucho de frustraciones y ansiedades materiales. \u00abLas monjas escrib\u00edan bajo la mirada constante de la censura, y eso convert\u00eda sus textos en dispositivos much\u00edsimo m\u00e1s nutridos, m\u00e1s l\u00fadicos, llenos de malabares ret\u00f3ricos que les permit\u00edan autorizarse ante dios y ante los confesores\u00bb, expone Ana. \u00abLa presi\u00f3n por deslizar cosas sin contarlas abiertamente hizo tambi\u00e9n de esas cartas, poemas y biograf\u00edas artefactos s\u00faper maleables, adaptables a vidas completamente ajenas\u00bb, completa Carmen. \u00abPor eso, Santa Teresa pod\u00eda ser la patrona de la Secci\u00f3n Femenina en el franquismo y servirnos a nosotras, dos lesbianas de 35 a\u00f1os, y a nuestras oyentes para gestionar ahora nuestras citas concertadas a trav\u00e9s de aplicaciones\u00bb.","robots":{"index":"noindex","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Filosof\u00eda de las monjas barrocas para chicas estresadas del siglo XXI: \"Santa Teresa puede ayudarnos a gestionar nuestras citas Tinder\" - vof-news.eu","og_description":"Ten\u00edan previsto grabar un nuevo episodio de su p\u00f3dcast, pero el guion las ha atropellado a \u00faltima hora y cambian el estudio por el Museo Reina Sof\u00eda. \u00abSomos de ritmos muy lentos, eso te lo da trabajar en la universidad\u00bb, se disculpan. 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Una rara, rar\u00edsima. Tambi\u00e9n, una historia ligada al destino. A ver, si no, c\u00f3mo iban a encontrarse en la Universidad de Brown, a casi 6.000 km de casa, dos doctorandas en Estudios Hisp\u00e1nicos que compartieron, sin saberlo, instituto en su adolescencia e interesadas en las vidas de los conventos del Barroco. Poniendo un poquito de fe al asunto, cualquiera dir\u00eda que son el veh\u00edculo transhist\u00f3rico elegido por Santa Teresa de Jes\u00fas, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o Ver\u00f3nica Giuliani para reivindicar su lugar en la historia cinco siglos despu\u00e9s. \u00bfNo se identificaban ellas mismas con un ventr\u00edlocuo? 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El p\u00f3dcast ha ido construyendo un universo propio con su propio lenguaje y ha traspasado el micro para colarse en su propio d\u00eda a d\u00eda. Confirmamos: Las Hijas de Felipe son tambi\u00e9n barroqu\u00edsimas en privado. \u00abTenemos un empe\u00f1o especial por rescatar las voces\u00bb, alega Carmen. \u00abMuchas veces encontramos textos historiogr\u00e1ficos que no recogen las citas, y resulta muy frustrante. No es tanto un capricho por saber exactamente qu\u00e9 se dijo y c\u00f3mo se dijo, que tambi\u00e9n, sino que hay una especie de relaci\u00f3n afectiva que s\u00f3lo consigues a trav\u00e9s de la palabra. Por mucho que t\u00fa leas lo que le sucedi\u00f3 a Santa Teresa, sus palabras exactas horadan un caminito hacia el presente mucho m\u00e1s poderoso. 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Esa masa femenina que nos representa estaba en los conventos\"Ana GarrigaClaras precursoras de la ola de misticismo que parece empapar la cultura en los \u00faltimos tiempos, especialmente la creada por mujeres, se remiten a las acad\u00e9micas que abrieron camino en las universidades francesas y estadounidenses en los 80. \u00abDesde que el g\u00e9nero se empez\u00f3 a utilizar como una categor\u00eda de an\u00e1lisis hist\u00f3rico se produjo un bum de los estudios conventuales\u00bb, asegura Ana. \u00abLas mujeres, en realidad, nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. No hab\u00eda una masa femenina que te representara en el pasado. Y en el caso de Espa\u00f1a, como en tantos otros lugares, esa masa estaba en los conventos\u00bb. \u00abLa gente est\u00e1 muy sedienta de revisiones hist\u00f3ricas, de mirar al pasado con otros ojos y construir una historia que nos apele, que nos implique y que tambi\u00e9n nos pertenezca\u00bb, interviene Carmen. En ese furor m\u00edstico contempor\u00e1neo hay para ellas, como en mucho del misticismo que empapa el legado del convento barroco, mucho de frustraciones y ansiedades materiales. \u00abLas monjas escrib\u00edan bajo la mirada constante de la censura, y eso convert\u00eda sus textos en dispositivos much\u00edsimo m\u00e1s nutridos, m\u00e1s l\u00fadicos, llenos de malabares ret\u00f3ricos que les permit\u00edan autorizarse ante dios y ante los confesores\u00bb, expone Ana. \u00abLa presi\u00f3n por deslizar cosas sin contarlas abiertamente hizo tambi\u00e9n de esas cartas, poemas y biograf\u00edas artefactos s\u00faper maleables, adaptables a vidas completamente ajenas\u00bb, completa Carmen. \u00abPor eso, Santa Teresa pod\u00eda ser la patrona de la Secci\u00f3n Femenina en el franquismo y servirnos a nosotras, dos lesbianas de 35 a\u00f1os, y a nuestras oyentes para gestionar ahora nuestras citas concertadas a trav\u00e9s de aplicaciones\u00bb.","og_url":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/","og_site_name":"vof-news.eu","article_published_time":"2026-02-04T08:19:17+00:00","article_modified_time":"2026-02-04T08:19:39+00:00","og_image":[{"width":1366,"height":911,"url":"https:\/\/vof-news.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/17701302663569.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Author","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Author","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/","url":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/","name":"Filosof\u00eda de las monjas barrocas para chicas estresadas del siglo XXI: \"Santa Teresa puede ayudarnos a gestionar nuestras citas Tinder\" - vof-news.eu","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/vof-news.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/17701302663569.jpg","datePublished":"2026-02-04T08:19:17+00:00","dateModified":"2026-02-04T08:19:39+00:00","author":{"@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#\/schema\/person\/f6a2a4309f0561835797fd8c19b333ed"},"description":"Ten\u00edan previsto grabar un nuevo episodio de su p\u00f3dcast, pero el guion las ha atropellado a \u00faltima hora y cambian el estudio por el Museo Reina Sof\u00eda. \u00abSomos de ritmos muy lentos, eso te lo da trabajar en la universidad\u00bb, se disculpan. Antes de subir a la tercera planta, cerrada por obras, para posar en el claustro \u2013d\u00f3nde si no, ya nos perdonar\u00e1 el clich\u00e9\u2013 Las Hijas de Felipe se acicalan para la ocasi\u00f3n. Carmen arranca la etiqueta a una camiseta que les ha enviado una fan, la estilista Mapi Vidal, un modelo que se llama Nada te turbe y que se vende con un lema en forma de pregunta ret\u00f3rica: \u00abQui\u00e9n no es fan de Santa Teresa de Jes\u00fas\u00bb.Fue otra camiseta la que les trajo la \u00fanica afrenta realmente amenazante en seis a\u00f1os de andadura en las ondas. Para un directo desde el Museo del Prado con motivo de la celebraci\u00f3n del Orgullo, Ana Garriga y Carmen Urbita se plantaron ante Las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela de S\u00e1nchez Coello, a la saz\u00f3n, las verdaderas hijas de Felipe II, con un atuendo que gritaba, blanco sobre negro: I was a lesbian child. Abogados Cristianos amag\u00f3 con una demanda que nunca les lleg\u00f3.La an\u00e9cdota da pie a explicar qui\u00e9nes son las dos acad\u00e9micas treinta\u00f1eras que han abierto una at\u00edpica autopista al pasado para desatar entre sus coet\u00e1neas una verdadera fiebre por la vida monacal de los siglos XVI y XVII. Primero, con un p\u00f3dcast, Las Hijas de Felipe, producido por Radio Primavera Sound, que llena salas enfervorecidas en cada incursi\u00f3n en el directo; ahora, tambi\u00e9n con un libro, Instrucci\u00f3n de novicias, editado por Blackie Books, que es algo as\u00ed como un compendio de filosof\u00eda monacal barroca aplicada a la vida moderna al que ha sucubido el mism\u00edsimo New York Times.En sus p\u00e1ginas se habla de amistad, de trabajo precario, de sindicalismo, de it girls, de nepobabies (nepomonjas, en este caso), de esa econom\u00eda dom\u00e9stica que TikTok ha rebautizado como matem\u00e1ticas de chicas, de burnout, de salud mental, de acoso sexual y, s\u00ed, tambi\u00e9n de lesbianismo. Pero esta especie de manual de crecimiento personal para mileniales no lo cuentan ellas. Lo cuentan las monjas. \u00abNosotras somos el ventr\u00edlocuo\u00bb, dicen las autoras.La historia de Ana Garriga y Carmen Urbita es la de una amistad fraguada en una pasi\u00f3n compartida. Una rara, rar\u00edsima. Tambi\u00e9n, una historia ligada al destino. A ver, si no, c\u00f3mo iban a encontrarse en la Universidad de Brown, a casi 6.000 km de casa, dos doctorandas en Estudios Hisp\u00e1nicos que compartieron, sin saberlo, instituto en su adolescencia e interesadas en las vidas de los conventos del Barroco. Poniendo un poquito de fe al asunto, cualquiera dir\u00eda que son el veh\u00edculo transhist\u00f3rico elegido por Santa Teresa de Jes\u00fas, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o Ver\u00f3nica Giuliani para reivindicar su lugar en la historia cinco siglos despu\u00e9s. \u00bfNo se identificaban ellas mismas con un ventr\u00edlocuo? Pues eso.El caso es que en aquella primera cita prepand\u00e9mica en un pretencioso hotel de Providence brindaron por Santa Teresa y por su propio ingreso en la clausura monacal de seis a\u00f1os de doctorado y pusieron, sin saberlo, la semilla de un proyecto de revisi\u00f3n hist\u00f3rica que tendr\u00eda poco o nada que ver con sus respectivas tesis. Les preguntaron decenas de veces en la aduana qu\u00e9 hac\u00edan dos espa\u00f1olas investigando la Espa\u00f1a imperial en la costa este de EEUU y nosotras retomamos hoy la pregunta. \u00abQuer\u00edamos alejarnos de ciertos marcos inevitables en Espa\u00f1a para poder mirar a esos siglos de otra manera, quit\u00e1ndoles esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro\u00bb, explica Carmen, y Ana abunda sobre una expresi\u00f3n que ellas, voluntariamente, no utilizan nunca al ubicar temporalmente a sus monjas. Ellas vivieron en el Barroco, y punto. \"Quer\u00edamos mirar a los siglos XVI y XVII sin esa capa de aparente deslumbr\u00f3n del llamado Siglo de Oro, tan masculinizada\"Carmen Urbita\u00abEs un sintagma muy sobrecargado ideol\u00f3gicamente, con un canon literario extremadamente masculino que relega las voces femeninas a la sombra. Est\u00e1 todo muy centrado en la \u00e9pica, con una ret\u00f3rica que sigue siendo muy imperialista, muy colonialista, muy racista y muy heterosexual\u00bb. En lo suyo, en resumen, no hay espadachines.Como buenas fil\u00f3logas, lo de Las Hijas de Felipe es indefectiblemente la palabra. Un oyente inspirado les arm\u00f3, incluso, en un momento dado un diccionario barroco a ritmo de Rosal\u00eda, otra contempor\u00e1nea fascinada por las monjas del pasado: A de apelusada, pero tambi\u00e9n, de anhelito; B de bilocadas; C de complisi\u00f3n\u2026 y as\u00ed, hasta Z de zorrica. El p\u00f3dcast ha ido construyendo un universo propio con su propio lenguaje y ha traspasado el micro para colarse en su propio d\u00eda a d\u00eda. Confirmamos: Las Hijas de Felipe son tambi\u00e9n barroqu\u00edsimas en privado. \u00abTenemos un empe\u00f1o especial por rescatar las voces\u00bb, alega Carmen. \u00abMuchas veces encontramos textos historiogr\u00e1ficos que no recogen las citas, y resulta muy frustrante. No es tanto un capricho por saber exactamente qu\u00e9 se dijo y c\u00f3mo se dijo, que tambi\u00e9n, sino que hay una especie de relaci\u00f3n afectiva que s\u00f3lo consigues a trav\u00e9s de la palabra. Por mucho que t\u00fa leas lo que le sucedi\u00f3 a Santa Teresa, sus palabras exactas horadan un caminito hacia el presente mucho m\u00e1s poderoso. De pronto, te pones en su lugar\u00bb.El caso es que con la empat\u00eda historiogr\u00e1fica por bandera y un importante disclaimer: no son historiadoras, son ling\u00fcistas, Carmen y Ana se encerraron en un ba\u00f1o de Providence en 2020, hastiadas de sendos encierros, el acad\u00e9mico y el pand\u00e9mico, forraron las paredes de esterillas de yoga a modo de insonorizaci\u00f3n, compraron un par de micros, descargaron un programa de edici\u00f3n de audio y se lanzaron a demostrar que, al contrario de lo que pens\u00f3 su entorno cuando se embarcaron en un estudio tan, tan de nicho, no eran dos exc\u00e9ntricas eruditas que se entregaban por puro placer a unos textos completamente desconectados del presente sino dos t\u00edas de treinta y tantos a\u00f1os empe\u00f1adas en demostrar que lo que escribieron aquellas monjas, las inquietudes, los padecimientos, los amores de los que dejaron constancia en hagiograf\u00edas, cartas, poemas y hasta libros de recetas, todo es relevante para el presente. \u00abCualquier cosa que te est\u00e9 pasando a ti ya le pas\u00f3 a una monja de los siglos XVI y XVII\u00bb, acu\u00f1aron por lema. Y ah\u00ed sigue, 90 episodios despu\u00e9s y una vez hemos conocido a los mu\u00f1ecos reborn de las Descalzas Reales, hemos dilucidado qu\u00e9 hace una lesbiana como t\u00fa en un convento como este, hemos revisitado los manuales de fitness que recib\u00edan los predicadores que llegaban a Nueva Espa\u00f1a y hasta hemos intentado arrojar luz a un true crime barroco.\"Las mujeres nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. Esa masa femenina que nos representa estaba en los conventos\"Ana GarrigaClaras precursoras de la ola de misticismo que parece empapar la cultura en los \u00faltimos tiempos, especialmente la creada por mujeres, se remiten a las acad\u00e9micas que abrieron camino en las universidades francesas y estadounidenses en los 80. \u00abDesde que el g\u00e9nero se empez\u00f3 a utilizar como una categor\u00eda de an\u00e1lisis hist\u00f3rico se produjo un bum de los estudios conventuales\u00bb, asegura Ana. \u00abLas mujeres, en realidad, nunca hemos tenido una genealog\u00eda hist\u00f3rica m\u00e1s all\u00e1 de las reinas. No hab\u00eda una masa femenina que te representara en el pasado. Y en el caso de Espa\u00f1a, como en tantos otros lugares, esa masa estaba en los conventos\u00bb. \u00abLa gente est\u00e1 muy sedienta de revisiones hist\u00f3ricas, de mirar al pasado con otros ojos y construir una historia que nos apele, que nos implique y que tambi\u00e9n nos pertenezca\u00bb, interviene Carmen. En ese furor m\u00edstico contempor\u00e1neo hay para ellas, como en mucho del misticismo que empapa el legado del convento barroco, mucho de frustraciones y ansiedades materiales. \u00abLas monjas escrib\u00edan bajo la mirada constante de la censura, y eso convert\u00eda sus textos en dispositivos much\u00edsimo m\u00e1s nutridos, m\u00e1s l\u00fadicos, llenos de malabares ret\u00f3ricos que les permit\u00edan autorizarse ante dios y ante los confesores\u00bb, expone Ana. \u00abLa presi\u00f3n por deslizar cosas sin contarlas abiertamente hizo tambi\u00e9n de esas cartas, poemas y biograf\u00edas artefactos s\u00faper maleables, adaptables a vidas completamente ajenas\u00bb, completa Carmen. \u00abPor eso, Santa Teresa pod\u00eda ser la patrona de la Secci\u00f3n Femenina en el franquismo y servirnos a nosotras, dos lesbianas de 35 a\u00f1os, y a nuestras oyentes para gestionar ahora nuestras citas concertadas a trav\u00e9s de aplicaciones\u00bb.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#primaryimage","url":"https:\/\/vof-news.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/17701302663569.jpg","contentUrl":"https:\/\/vof-news.eu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/17701302663569.jpg","width":1366,"height":911},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/filosofia-de-las-monjas-barrocas-para-chicas-estresadas-del-siglo-xxi-santa-teresa-puede-ayudarnos-a-gestionar-nuestras-citas-tinder\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Filosof\u00eda de las monjas barrocas para chicas estresadas del siglo XXI: &#8220;Santa Teresa puede ayudarnos a gestionar nuestras citas Tinder&#8221;"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#website","url":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/","name":"vof-news.eu","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#\/schema\/person\/f6a2a4309f0561835797fd8c19b333ed","name":"Author","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b67e614b1b25b3e9c0c239efdd2fde5ab015b5affd6f1c3c85911ca4b384e790?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b67e614b1b25b3e9c0c239efdd2fde5ab015b5affd6f1c3c85911ca4b384e790?s=96&d=mm&r=g","caption":"Author"},"sameAs":["http:\/\/vof-news.eu"],"url":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/author\/zwt6qxnjulxbnyg\/"}]}},"yoast_meta":{"yoast_wpseo_title":"","yoast_wpseo_metadesc":"","yoast_wpseo_canonical":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323332"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323332\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323339,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323332\/revisions\/323339"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/323333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vof-news.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}