Un estallido de alegría: Gaza, Israel y el mundo celebran el primer paso hacia el fin del horror

Dice el Talmud judío que «quien salva una vida, salva al mundo entero». El acuerdo alcanzado esta madrugada entre Israel y Hamás con mediación árabe, basado en la hoja de ruta planteada por Estados Unidos, hará al fin callar las armas y salvará vidas. Nadie tiene certezas absolutas de que el llamado «proceso de paz» avance hasta el último de sus 20 puntos, pero en la mano, ahora mismo, tenemos el compromiso de poner en marcha su primera fase. Y eso supone parar una ofensiva de dos años, devolver a los rehenes a casa, dejar entrar ayuda humanitaria, liberar a presos palestinos. 

La fúnebre sensación de fragilidad general y la certeza de que, por ahora, esto sólo es un parche, no ha evitado que estalle la alegría entre los beneficiarios del pacto. Las sensaciones son las mismas entre los gazatíes y las familias de los secuestrados. Unos y otros han tomado las calles para festejar el anuncio hecho por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Calles muy diferentes, realidades muy diferentes, pero un mismo alivio. En las oscuras calles de Khan Younis, en el sur de Gaza, llenas de cascotes y de tiendas de campaña improvisadas, y en la Plaza de Rehenes de Tel Aviv, vencía la esperanza inmediata. 

Medios como Al Jazeera explican que, curiosamente, primero se han visto grupos festejando, sobre todo de jóvenes, pero al poco de conocerse la noticia, lo que ha llegado es el silencio. ¿Por qué? Porque los palestinos no pueden con su alma y han aprovechado las primeras horas de relativa calma -aún no ha cesado el fuego por completo, ha habido agresiones esta noche, pero también una especie de impasse– para dormir. 

«Esto es inusualmente diferente en comparación con las noches y días anteriores. Estábamos conduciendo por zonas y junto a campamentos de desplazados con muchas tiendas de campaña, y literalmente no hemos visto gente en las calles. Todos duermen en tiendas de campaña. En las últimas semanas, la gente no ha tenido esta oportunidad. Siempre estaban hipervigilantes debido a las constantes amenazas y al peligro del que debían estar al tanto, como los ataques con drones, los aviones de combate y los bombardeos constantes en toda la Franja. Pero esta noche, inusualmente, mientras conducíamos hacia este punto de transmisión junto a un campamento de desplazados, para nuestra sorpresa, todos parecían estar durmiendo. Creo que están aprovechando que esta noche es tranquila. No hay drones de fondo que los mantenga despiertos. No hay aviones de combate. No hay artillería pesada. Y cuando veo esto, creo que merecen dormir bien. ¿Pero esto lo cambia todo? Por ahora, al menos, la primera fase del acuerdo está en marcha, y esperemos que se mantenga. Esa es la esperanza», escribe el reportero Hani Mahmoud.

Ha sido emocionante el momento en el que los periodistas de Gaza, de los que más de 200 han sido asesinados en esta guerra, han ido por las calles informando a los ciudadanos de lo anunciado en Washington. 

Las familias de los rehenes cautivos en la Franja de Gaza recibieron la noticia con una mezcla de «emoción» y de «preocupación», e instaron al Gobierno de Benjamín Netanyahu a aprobarlo lo antes posible. En un comunicado, el Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas ha celebrado el acuerdo, pero con exigencias. «El Gobierno israelí debe reunirse de inmediato para aprobar el acuerdo. Cualquier retraso podría tener graves consecuencias para los rehenes y los soldados», indica la nota, difundida por EFE. 

Destaca que el acuerdo devolverá a todos los rehenes, «los vivos para su rehabilitación con sus familias y los fallecidos para un entierro digno en su patria». «Esto representa un avance importante y significativo para el regreso de todos, pero nuestra lucha no ha terminado y no terminará hasta que regrese el último rehén», añaden las familias. Y expresan su «profunda gratitud» al presidente estadounidense, Trump, y a su equipo «por el liderazgo y la determinación que llevaron a este avance histórico: el fin de la guerra y un acuerdo integral para el retorno de todos los rehenes».

En Tel Aviv, grupos espontáneos se dieron cita durante esta madrugada, en una especie de vigilia improvisada, en la que los rostros eran muy distintos a los de estos días. Ganaban las sonrisas y los abrazos de felicidad. Para las familias de los secuestrados, queda la recuperación de los cuerpos de los muertos, para darles paz, y la de los vivos, que habrán de pasar por un complejo proceso de sanación. 

Está previsto que el Gabinete de Seguridad de Israel se reúna hoy y, de seguido, habrá una reunión del Gobierno en pleno, para autorizar la liberación de prisioneros palestinos a cambio de los rehenes. «Con la ayuda de Dios, los traeremos a todos a casa», ha dicho Netanyahu. Hamás ha confirmado también que espera la aprobación final de la lista de prisioneros, en la que incluyeron nombres emblemáticos como el llamado Mandela palestino, Marwan Barghouti. Este es el tercer alto el fuego alcanzado desde el inicio de una cruenta guerra hace dos años, y ambas partes esperan que marque el fin total de los combates.

No está claro si se han dado garantías internacionales para asegurarlo. También hay pocos detalles sobre los temas espinosos que abarca el plan de paz estadounidense. Se exige que Hamás entregue las armas, algo a lo que se ha negado repetidamente, y establece planes para la gobernanza posbélica y la reconstrucción de Gaza, gran parte de la cual se encuentra en ruinas.

Un aplauso planetario

El acuerdo planteado por Trump dista mucho de ser perfecto. Tiene lagunas a toneladas y deja muy apartado al pueblo palestino y a sus dirigentes, cuando es su futuro lo que está en juego, pero al menos esta primera fase, tangible, posible, ha cosechado el aplauso generalizado. Y los piropos a Trump por impulsarlo, también, hasta el punto de que insiste en que es merecedor del Nobel de la Paz. «Quizás encuentren una excusa para no dármelo», se ha quejado esta noche. 

El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, ha dado la bienvenida al anuncio y, en un comunicado oficial, ha destadado los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos, Catar, Egipto y Turquía para lograr este avance «tan necesario» y urgió a todas las partes a respetar plenamente los términos del acuerdo. Guterres subrayó que todos los rehenes deben ser liberados de manera digna y que el alto el fuego debe consolidarse de forma permanente.

Además, hizo un llamado a garantizar la entrada inmediata y sin obstáculos de suministros humanitarios y materiales comerciales esenciales a Gaza, con el objetivo de poner fin al sufrimiento de la población civil. La ONU, dice, apoyará la implementación total del acuerdo, intensificando la entrega de ayuda humanitaria y promoviendo los esfuerzos de recuperación y reconstrucción en la región. Asimismo, instó a aprovechar esta oportunidad histórica para avanzar hacia una solución de dos Estados que reconozca la autodeterminación del pueblo palestino y permita que israelíes y palestinos vivan en paz y seguridad.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, también ha afirmado que el acuerdo de tregua llega con un retraso inmenso, tras dos años de sufrimiento y que no borrará todo lo que los palestinos han padecido, hasta 67.000 muertos conocidos. Callamard también instó a Israel a poner fin de inmediato a su asfixiante bloqueo sobre Gaza y a permitir el flujo sin trabas de ayuda al enclave asediado.

La responsable de Amnistía sostiene que, para que cualquier acuerdo de alto el fuego duradero tenga éxito, debe incluir el cese inmediato del genocidio israelí, así como medidas concretas para poner fin a la ocupación de los territorios palestinos y desmantelar el sistema de apartheid. «El plan actual, el llamado ‘plan de paz de Trump’, es lamentablemente insuficiente en este aspecto. No exige justicia ni reparaciones para las víctimas de crímenes atroces ni que los perpetradores rindan cuentas», añade.

Con Europa durmiendo, han sido los países asiáticos y americanos los primeros en reaccionar a este anuncio. En el viejo continente, por ahora sólo el primer ministro británico, Keir Starmer, ha celebrado el anuncio y ha pedido que permita la entrada de ayuda a Gaza tras meses de bloqueo. «Celebro la noticia de que se ha alcanzado un acuerdo sobre la primera etapa del plan de paz del presidente Trump para Gaza», declaró. «Este acuerdo debe implementarse ahora en su totalidad, sin demora, y acompañado del levantamiento inmediato de todas las restricciones a la ayuda humanitaria vital para Gaza», reclama.

Desde La India, su primer ministro, Narendra Modi, ha dicho que el acuerdo refleja «el firme liderazgo» de su par israelí, Benjamín Netanyahu. «Celebramos el acuerdo sobre la primera fase del plan de paz del presidente (de Estados Unidos, Donald) Trump. Esto también refleja el firme liderazgo del primer ministro Netanyahu», dijo Modi en una publicación en su perfil oficial de la red social X. El primer ministro indio añadió que espera que «la liberación de los rehenes y una mayor asistencia humanitaria al pueblo de Gaza les traigan alivio y allanen el camino hacia una paz duradera».

El Gobierno japonés, por su parte, la primera fase del acuerdo y pidió a «todos los implicados» que cumplan con el pacto de forma sincera, en palabras del portavoz gubernamental, Yoshimasa Hayashi. «Este acuerdo es un paso importante para que la situación se calme», aseguró en su rueda de prensa diaria Hayashi, que también dio las gracias a Estados Unidos, Egipto y Catar por sus esfuerzos para mediar entre las partes.

Para el gabinete australiano, este es «un paso muy necesario hacia la paz», en palabras del primer ministro, Anthony Albanese, en un comunicado conjunto con la ministra de Exteriores, Penny Wong. El Ejecutivo subrayó que Australia «ha sido parte constante de los llamamientos internacionales a un alto el fuego, la liberación de los rehenes y el acceso sin restricciones de ayuda humanitaria a Gaza».

Canberra instó a todas las partes a respetar los términos del plan y agradeció los esfuerzos diplomáticos de Trump, así como el papel desempeñado por Egipto, Catar y Turquía en la consecución del acuerdo. El Gobierno australiano respaldó además la disposición del plan que excluye a Hamás de cualquier papel en la administración futura de Gaza, y reiteró su compromiso con una «solución justa y duradera de dos Estados». «Queda un largo camino por recorrer para la recuperación de Gaza, asegurar una paz duradera y construir el Estado palestino», concluye. 

El primer ministro canadiense, Mark Carney, felicitó al presidente Trump, por su «liderazgo esencial» tras el anuncio para «poner fin a la guerra en Gaza» y liberar a todos los rehenes. «Felicidades al presidente Trump por su liderazgo esencial y gracias a Catar, Egipto y Turquía por su incansable trabajo de apoyo a las negociaciones», afirmó Carney en un comunicado. «Me alivia saber que los rehenes pronto se reunirán con sus familias. Tras años de intenso sufrimiento, la paz finalmente parece alcanzable. Canadá insta a todas las partes a aplicar rápidamente los términos acordados y a trabajar por una paz justa y duradera», añadió.

Y desde Argentina, su mandatario, Javier Milei, ha regalado el oído a Trump: «Felicitaciones al Presidente @realDonaldTrump», escribió Milei en la red social X sobre Trump, para añadir: «Quiero aprovechar para contar que firmaré la candidatura de Donald J. Trump para el Nobel de la Paz, en reconocimiento a su extraordinaria contribución a la paz internacional». Y afirmó: «Cualquier otro dirigente con semejantes logros ya lo hubiera recibido hace mucho tiempo».