El péndulo de Donald Trump ahora apunta al acuerdo de paz CON Ucrania, que no SOBRE Ucrania. No sabemos, tampoco él, cuánto tardará en irse al extremo opuesto, pero de momento él confía. «Algo bueno podría estar sucediendo«, prometía un tanto misterioso hace unas horas. Después de amenazar con el caos total, es un progreso. Y Ucrania lo sabe, con un acercamiento clave tras las conversaciones en Ginebra. En ellas, hasta Europa parece volver a pintar algo… para desesperación de una Rusia que ya avisa de que las modificaciones «no les conviene».
Dicho todo esto, que no es fácil de condensar en un párrafo, ¿en qué punto estamos? Desde la tensa y nada ligera cumbre en Suiza entre Ucrania, la UE y EEUU, las cosas han cambiado en relación al plan de paz de 28 puntos acordados entre Washington y Moscú.
Vamos con los cambios clave tras la ‘entrada’ de la UE:
En paralelo, se edita el 7, que pretendía limitar vía Constitución de Ucrania y Estatutos de la OTAN que Kiev nunca podría ser miembro; ahora todo quedaría (como era antes) en manos de los 32 aliados atlánticos.
Seguimos con la OTAN. Si en el artículo 8 de los 28 se consagraba que la OTAN aceptaba no desplegar tropas en Ucrania, ahora se añade «no permanentemente en tiempos de paz», lo que deja la puerta abierta a que lo hagan miembros de la ‘Coalición de Voluntarios’ que no sean miembros OTAN. Sobre la mediación que marcaba el punto 4 de EEUU entre la OTAN y Rusia para evitar nuevos conflictos desaparece. Ahora el flujo será directo entre la alianza y el Kremlin.
En cuanto a la «reincorporación» de Rusia a la economía mundial tras tres años de ostracismo, como rezaba la propuesta nacida en Alaska, ahora sobre la mesa hay otra fórmula. Una reintegración, sí, pero «progresiva» y una vez acabada la guerra. Europa admite, en paralelo, que llegado ese momento, el país de Putin «será invitado de nuevo al G8», un antiguo deseo de Donald Trump nunca escondido.
Rusia dice ‘no’ a los cambios: por qué
En Moscú el mandato es claro. «No» a las modificaciones de Europa, tratando de deslegitimar el papel negociador de la Unión Europea. Con una diplomacia no habitual en el Kremlin, el asesor internacional Yuri Ushakov asegura que «a primera vista, el plan europeo no nos conviene«.
Mientras Putin intenta acercar más aún las posturas con su socio Recep Tayyip Erdogan en Turquía, desde el Gobierno consideran «bastante aceptables» algunos de los 28 puntos rechazados por Kiev y ahora matizados por EEUU.
A juicio de Ushakov —esto es, a juicio de Putin— quedarse con media Ucrania es «bastante aceptable», pero impulsar un plan alternativo que no les permite quedarse con media Ucrania «no es constructivo de ningún modo»
Por ello, desde Moscú insiste en la necesidad y lo «lógico» de que se impulsen nuevas cumbres de trabajo bilaterales EEUU-Rusia para alinear un acuerdo final con los intereses del régimen de Putin, a espejo de los hecho en las últimas horas entre EEUU y Ucrania, más la UE, en Ginebra.
