Putin acusa a Francia y Reino Unido de dar «tecnología nuclear» a Ucrania y advierte de consecuencias

El servicio de inteligencia exterior ruso SVR ha alertado sin ofrecer pruebas de una posible transferencia de tecnología de armas nucleares a Ucrania. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha aprovechado para amenazar de nuevo a Europa, recordando que los adversarios de Moscú seguramente se hacen una idea de cómo podría terminar cualquier ataque contra Rusia o contra fuerzas rusas que utilicen un «elemento nuclear». Rusia informará a EEUU sobre el supuesto intento de Ucrania de obtener armas nucleares, afirmó un asesor del Kremlin.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia fue más allá, avisando de que cualquier medida para ayudar a Kiev a conseguir armas nucleares se enfrentará a una respuesta severa. El departamento emitió un comunicado advirtiendo sobre los riesgos de un enfrentamiento directo entre potencias nucleares y sus consecuencias poco después de que el martes por la mañana, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia afirmase que Gran Bretaña y Francia planean suministrar armas nucleares a Ucrania.

El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, afirmó que todo esto influiría en la postura de Rusia en las negociaciones para la resolución del conflicto en Ucrania. Moscú informará a Washington sobre el supuesto intento de Ucrania de obtener armas nucleares, afirmó el asesor del Kremlin. Pero el SVR no incluyó pruebas documentales que respaldaran su afirmación, la cual, según declaró la embajada francesa en Moscú al medio de comunicación RBC, es «una mentira rotunda».

Reino Unido también desmintió la afirmación de Rusia de que Ucrania está buscando obtener un arma nuclear. «Se trata de un claro intento de Vladimir Putin de distraer la atención de sus atroces acciones en Ucrania», declaró un portavoz del gobierno británico. «No hay nada de cierto en esto».

Putin, hablando en el cuarto aniversario de la guerra, avisó de que los enemigos de Rusia se arrepentirán si presionan demasiado a Moscú: «No lograron infligir una derrota estratégica a Rusia en el campo de batalla, por lo que el enemigo recurre al terror individual y masivo: esto incluye bombardeos de ciudades, sabotajes de infraestructuras e intentos de asesinato de funcionarios gubernamentales y de militares», dijo ante una audiencia de funcionarios del FSB. El líder ruso hizo estas declaraciones hablando ante la plana mayor del servicio de seguridad FSB, la agencia sucesora del KGB soviético: «Hay una necesidad imperiosa de derrotar a Rusia. Buscan cualquier salida, cualquier cosa. Llegarán al extremo y luego se arrepentirán», afirmó Putin, que sugirió que los oleoductos rusos bajo el Mar Negro podrían ser el siguiente objetivo.

Ucrania ha atacado repetidamente depósitos de petróleo, refinerías y puertos rusos durante la guerra. En 2022 se produjeron explosiones en el gasoducto Nord Stream, que recorre el fondo del mar Báltico. Se sospecha que un grupo de oficiales ucranianos estuvo involucrado en las explosiones.

Más riesgo nuclear

El pasado 5 de febrero expiró el tratado Nuevo START entre Rusia y Estados Unidos, que regulaba la reducción y limitación de las armas estratégicas ofensivas. Antes, Moscú actualizó su doctrina nuclear en 2024, estableciendo escenarios defensivos más flexibles en los que consideraría su uso. Moscú usa con frecuencia las armas nucleares como un medio para disuadir a sus enemigos. «Advertimos una vez más de los riesgos de una confrontación militar directa entre potencias nucleares y de sus consecuencias potencialmente nefastas», afirmó hoy martes el Ministerio de Asuntos Exteriores en su comunicado.

Pero entre ambas potencias sigue habiendo comunicación. Funcionarios estadounidenses se reunieron con una delegación rusa en Ginebra el 23 de febrero para discutir un posible tratado multilateral de control de armas nucleares, informó Reuters, citando a un portavoz del Departamento de Estado. Después, se vieron con representantes de China.

Washington ya ha mantenido conversaciones similares con Gran Bretaña y Francia para gestionar un panorama complicado en lo que se refiere a la no proliferación nuclear. Estados Unidos pidió un nuevo tratado de control de armas nucleares más amplio que incluya a China y Rusia después de que expirara el tratado ruso-estadounidense New START. El embajador de China para Asuntos de Desarme, Shen Jian, dijo a principios de mes que Beijing no participaría en nuevas conversaciones sobre control de armas nucleares con Moscú y Washington por el momento. Putin propuso prorrogar el acuerdo un año más. Y Donald Trump apostó por desarrollar un tratado nuevo y mejorado, en lugar de prorrogar el anterior.

Ahora Putin tiene por un lado una oportunidad para desarrollar su armamento nuclear y por otro una excusa para consolidar el control interno. El líder ruso ha emitido una orden para «reforzar la protección antiterrorista de la infraestructura energética y de transporte y los lugares de reunión públicos, garantizar la máxima cobertura a las instalaciones críticas y, de ser necesario, equiparlas con medidas de seguridad adicionales».