Es una de las principales noticias en clave armamentística que ha dejado la Cumbre de la OTAN 2026 que se está celebrando en Ankara (Turquía). El secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha anunciado en lanzamiento de una nueva iniciativa denominada 'Drone Edge'.
En el marco de ese plan estratégico se invertirán más de 40.000 millones de dólares (unos 35.000 millones de euros, al cambio actual) en capacidades de lucha contra los drones durante los próximos cinco años.
Y eso no es todo. Los ejércitos de la OTAN también pretenden multiplicar por cinco la cifra de operadores de drones para finales del próximo año. "Los aliados también se comprometen a formar a cinco veces más operadores de drones en sus fuerzas armadas para finales de 2027", ha subrayado Rutte durante su intervención en el Foro de la Industria de Defensa de la Cumbre de la OTAN 2026.
La guerra de Ucrania y la guerra de Irán han dejado claro que los drones se han tornado en un armamento fundamental en los conflictos armados modernos, y los países que conforman la OTAN se han puesto manos a la obra para estar preparados para ese nuevo tipo de guerra.
Al respecto, el secretario general de la Alianza Atlántica ha destacado que los vehículos no tripulados "se han convertido en un factor decisivo en el campo de batalla. Esto queda patente por lo que vemos en Ucrania, en Oriente Medio y en toda la Alianza".
"Los drones han alterado de forma radical, como todos sabemos, la naturaleza de la guerra moderna", ha resumido Mark Rutte, quien ha recordado que "los propios aliados han sufrido repetidas incursiones de drones". Para dar respuesta a esas amenazas, el jefe de la Alianza Atlántica ha asegurado que "la OTAN está ampliando rápidamente su capacidad para desplegar y operar drones a gran escala".