Aunque el mercado de compraventa de viviendas se haya enfriado en los últimos meses tras un año de récords, las hipotecas no aflojan pese al aumento del euríbor. Coincidiendo con un mes de junio en que se rompió la dinámica de cinco meses de caída de la venta, los préstamos para comprar casa se han disparado un 10% en este mes de junio con respecto al anterior, hasta alcanzar un total de 45.907 hipotecas, el máximo en un mes de junio desde 2010, justo antes de que estallara la burbuja en España.
El tipo de interés medio en las hipotecas se mantiene estable con una leve caída hasta el 2,96% con respecto al 2,98% del mes de mayo. Es el sexto mes del año con una tasa inferior al 3%, cifra que se bajó por primera vez en dos años en febrero del año pasado.
El plazo medio para pagar una hipoteca se sitúa en 25 años, mientras que el importe medio es de 178.365 euros, un precio que no alcanza para comprar una vivienda de 40 metros cuadrados de segunda mano en las grandes ciudades o municipios más caros de España.
Aunque existen posibilidades de que el tipo de interés vuelva a caer, las hipotecas a tipo fijo siguen siendo las preferidas en un 61,7% de los casos, por un 38,3% a tipo variable, que se firman con un interés más alto de entrada, al 3,07%, por un 2,98% en el caso de las de tipo fijo.
Si comparamos las operaciones con el mes de mayo, el número de hipotecas creció un 8,8% mientras que el capital prestado aumentó un 10,9% para alcanzar un total de 8.188 millones de euros de capital prestado, un 17,5% más que en junio del año pasado.
Andalucía, con 9.321 hipotecas, Catalunya, con 8.045, Madrid (6.976) y Comunidad Valenciana (5.676) son las que más préstamos hipotecarios firmaron. Pero las que más crecieron fueron Canarias, un 31,4%, Castilla-La Mancha, un 23,2% y la Comunitat Valenciana, un 16,1%, seguida de Andalucía (14%) y Catalunya (14%), que junto a Navarra (12,5%) crecieron más que el total español.
El crecimiento de compra y de préstamos hipotecarios no supone un riesgo de burbuja porque, según los expertos, los bancos se han protegido contra la morosidad que desembocó el frenesí hipotecario previo a 2008.
“La evolución reciente apunta a que difícilmente volveremos a los niveles de financiación extraordinariamente bajos que vivimos en años anteriores”, apunta al respecto el director de estudios de Pisos.com, Ferran Font. “La estabilización de los tipos de interés está contribuyendo a sostener la actividad, pero el principal condicionante del acceso a la vivienda continúa estando en los desequilibrios estructurales del mercado”, apunta, así como señala a la dificultad de ahorro para la entrada del piso como una de las principales barreras para comprar piso.
Está de acuerdo con ello Yogi Tadhani, country manager de Finteca, quien además asegura que “labarrera para acceder a una vivienda ya no son los tipos de interés. Con unas condiciones de financiación mucho más favorables, el verdadero desafío vuelve a ser el precio de la vivienda y la capacidad de reunir el ahorro”. “Muchas familias retrasaron la compra por la incertidumbre sobre la evolución de los tipos de interés. Hoy ese factor se ha reducido significativamente y eso está devolviendo dinamismo al mercado”, añade.