España es la única selección que sobrevive en el Mundial que no ha recibido un gol. Unai Simón ha batido récords, pero la clave está en la pareja de centrales que ha encontrado Luis de la Fuente. Pau Cubarsí y Aymeric Laporte son los cimientos del muro, que empezó a levantarse antes de la Eurocopa y que, además, está en la base de cada ataque de la selección.
De la Fuente visualizó esa pareja antes de viajar a Alemania y Cubarsí, con 17 años, empezó a entrar en las convocatorias, pero no quiso precipitarla. El catalán acaba de llegar a la élite; necesitaba algo de tiempo y Le Normad le ganó la mano. Su pareja con Laporte dio un rendimiento notable porque España solo recibió cuatro goles en todo en torneo: uno por cruce a partir de octavos. Los problemas físicos del central atlético volvieron a abrirle las puertas al joven defensa que, entre tanto, había ganado la Liga con el Barça, y se mostraba resuelto ante el riesgo que imponía el juego adelantado de HansiFlick. Además, se había colgado la medalla de oro en los Juegos de París.
La pareja que hoy es indiscutible se empezó a construir a finales de 2024. De la Fuente mantuvo el bloque en la primera convocatoria como campeones de Europa y después confió en su contundencia y, sobre todo, con fluidez en la salida de balón. «Cuando la tiene Cubarsí no me suben las pulsaciones», llegó a decir Xavi Hernández cuando lo entrenaba en el Barça. Su templanza es reconocida, pero tiene una virtud que comparte con más veterano compañero. Los dos aparecen en las estadísticas entre los defensas que más se aproximan a la portería rival, incluso por encima de centrocampistas llegadores como el portugués Bruno Fernández o el francés Rabiot.
Además, se colaron en la primera fase del torneo en la estadística de los futbolistas con mejor acierto en el pase, y lo hicieron entre los tres primeros. En el apartado de número de pases en campo abierto, Cubarsí fue tercero, además con un acierto del 98,3%. Falló sólo cinco y ganó siete duelos. Ante Uruguay en Guadalajara, se proyectó en ataque seis veces y de su bota nació la ocasión que Ferran estrelló en el larguero. En su afán de frenarle, Canobbio vio la roja.
Laporte no se queda atrás. Si Cubarsí subió al podio en las estadísticas, él quedó quinto y sólo le regatearon una vez en toda la fase de grupos. «Son un lujo desarrollan la idea que tenemos y nos ofrece gran salida de balón, filtran pases, tienen jerarquía. Son muy completos», reconoce De la Fuente.
Debutaron en la Nations ante Dinamarca el 12 de octubre de 2024 y solo una lesión de tobillo ante Países Bajos y la irrupción de Huijsen frenaron la progresión, que se retomó en los seis partidos de la fase de clasificación, aunque coincidieron en tres. España cerró su billete para el Mundial encajando tan sólo dos goles ante Turquía en el último partido, con todo decidido. En esta Copa del Mundo, no hay quien los mueva de la titularidad y han resultado, siendo de generaciones diferentes, de escuelas distintas y con personalidades diametralmente opuestas, que saben entenderse.
Poco acostumbrado a jugar con 'novatos' estaba Laporte, que la pareja más joven que ha tenido es Aitor Paredes y es siete años mayor que Cubarsí. «Cómo juega, cómo piensa, su tranquilidad... No parece que tiene 19 años», reconoce el jugador del Athletic. Para Cubarsí no es una novedad formar pareja con un central experimentado porque su salto al once en el Barça lo dio con Iñigo Martínez. «Nos compenetramos muy bien y nos ayudamos. Él tiene mucha experiencia, es un capitán sin brazalete», decía el joven defensa de su compañero en el Barça. Ahora, él también se está haciendo veterano con 19 años. «Me siento cómodo en este Mundial. Al principio quizá hay un poco de nervios, pero al final te sueltas y todo es más fácil»., reconocía en Radio Marca. Quizá Laporte, con 32, deje algún día de ser su pareja, pero Cubarsí apunta a central de época con España.