El pasado miércoles Nepal sufrió una de las peores tragedias de su historia después de que, según las investigaciones preliminares, el colapso de un glaciar provocase una fuerte riada en el corredor montañoso de Gyirong, lugar fronterizo entre Nepal y Tíbet.
En total, según las últimas estimaciones oficiales ofrecidas este viernes por el Gobierno de Nepal, la cifra de personas en paradero desconocido se sitúa en más de 1.920, tres de ellos serían españoles: dos mujeres que se encuentran vinculadas a un grupo de senderismo y un hombre.
Además de en los desaparecidos y las víctimas (las cuales por ahora superan las 460), las miradas también se centran en las labores de reconstrucción, las cuales se esperan que no sean nada fáciles (tampoco rápidas). De hecho, se estima que la reconstrucción de Nepal tras las inundaciones alcance los 5.000 millones de dólares, tal y como recoge Bloomberg.
Ante esta situación, muchas organizaciones y países están comenzando a trasladar su apoyo, recursos y dinero. También el propio Gobierno de Nepal, el cual ha decidido tomar una decisión que pocas veces en la historia hemos podido comprobar: donar su sueldo mensual, incluido el del primer ministro, Balendra Shah, para financiar las labores de reconstrucción.
"El Gobierno ha decidido destinar el salario de un mes de todos los miembros del gabinete del primer ministro al Fondo de Rescate ante Desastres", ha señalado la oficina del primer ministro nepalí en un mensaje en un comunicado compartido en redes sociales tras la reunión del Consejo de Ministros en Katmandú.
Junto a esta medida, la administración de Nepal también ha decidido comprar a India de 25.000 toneladas de fertilizante químico, con el objetivo de intentar poner coto a la crisis alimentaria que afronta el país (y que ahora se pronuncia aún más), protegiendo los cultivos y evitando la escasez de alimentos.