La Comisión Europea ha elevado las previsiones de crecimiento de la economía española al 2,9%, frente al 2,6% que había previsto en mayo. La buena marcha de la economía de nuestro país supera las proyecciones del propio Gobierno, que en septiembre subió el crecimiento esperado del producto interior bruto (PIB) de este año al 2,7%. El PIB de España aumentará un 2,3% en 2026 y un 2% en 2027, mejores perspectivas que hace seis meses.
Bruselas ha presentado este lunes el Pronóstico Económico de Otoño de 2025 en la que apunta que “el crecimiento en los primeros tres trimestres de 2025 superó las expectativas” a pesar de las trabas al comercio mundial de la política de aranceles que ha impuesto Donald Trump. “Aunque el fuerte desempeño fue inicialmente impulsado por un aumento en las exportaciones en anticipación a los aumentos de tarifas, la economía de la UE continuó creciendo en el tercer trimestre”.
Esta nueva situación ha hecho que se revisen las previsiones de crecimiento de la UE al 1,4%, frente al Pronóstico Económico de Primavera, cuando los aranceles de Trump parecía que iban a provocar un impacto negativo en el crecimiento económico de la zona euro, con lo que se redujo al 0,9% la previsión de subida del PIB frente al 1,3% previsto hace seis meses.
“Hay que actuar y hay que hacerlo ahora”, ha avisado el comisario europeo de Economia, Maros Sefcovic. En Bruselas avisan de que la economía europea “sigue siendo susceptible a las restricciones comerciales en curso, pero los acuerdos comerciales alcanzados entre los EE. UU. y sus socios comerciales, incluida la UE, han aliviado algunas de las incertidumbres que oscurecían la previsión de Primavera”.
Las previsiones realizadas por Bruselas señalan que el desempleo en España bajará al 10.4% este año y al 9,8% en 2026 y 9,6% en 2027, mientras que la inflación en nuestro país, pese a los últimos avances se va a mantener en el 2.6% este años mientras que en los dos próximos ejercicios se quedará en el 2%.
“Los últimos indicadores empresariales y los datos de encuestas apuntan a un impulso positivo sostenido en los próximos trimestres. Mirando más allá, el entorno global sigue siendo desafiante, pero un mercado laboral resiliente, un poder adquisitivo en mejora y condiciones de financiación favorables conducen a apoyar un crecimiento económico moderado”, señala la Comisión Europea.
