La sede de Filmin ha amanecido vandalizada por ultras independentistas que han pintado sobre su persiana: «Col·laborasionistes amb la repressió Espanyola», con una falta de ortografía en «col·laborasionistes» –que se escribe con c y no con s (como en español)- que sugiere una vinculación sionista. Lo que ayer empezó como una campaña de boicot en redes por la inclusión en su catálogo del documental Ícaro: la semana en llamas, se ha traducido en un acto de vandalismo nocturno en el tranquilo barrio de Sarrià-Sant Gervasi donde la compañía tiene sus oficinas.
La pintada está firmada por NS!*X, que remite a Nosaltres Sols!, una agrupación nacionalista formada en los años 30 que un grupúsculo reivindicó este mismo verano al atacar una pequeña heladería de Gràcia que atendía en castellano. Se trata de un grupo de «nacionalistas jóvenes de los países catalanes nacidos del espíritu de 2019», tal y como proclaman en su perfil de Instagram. La *X es una referencia a la bandera negra de Santa Eulàlia, que en 1714 fue el estandarte de Rafael de Casanovas durante la derrota de la Guerra de Sucesión. Aunque desde su cuenta de X, Nosaltres Sols! no han reivindicado directamente la pintada (como hicieran con la heladería de Gràcia), sí han publicado mensajes violentos: «No dejaremos en paz a quien insulte las víctimas. Os señalaremos para que os retractéis. Memoria nacional, legado de la sociedad civil organizada y fuera piolines!».
Desde Filmin lamentan la pintada e informan que sus oficinas no han sufrido otros daños. Las primeras críticas empezaron cuando la plataforma estrenó Ícaro: la semana en llamas, un documental dirigido por Elena G. Cedillo y Susana Alonso que narra la semana de manifestaciones y disturbios de 2019 en Barcelona tras el fallo del Tribunal Supremo al condenar a los 12 líderes independentistas por sedición, malversación y desobediencia. El film muestra la oleada de manifestaciones, protestas y enfrentamientos violentos en las calles de Barcelona, convertida en un auténtico campo de batalla, pero lo hace desde la visión policial, de los agentes que participaron en primera línea. De ahí la furia del independentismo más radical al considerar que se «blanquea» la actuación policial.
El director editorial de Filmin, Jaume Ripoll, colgó ayer un comunicacdo defendiendo la pluralidad de su plataforma y condenando la censura: «programar una película no equivale a suscribir su enfoque» y «Filmin no censura películas por su orientación ideológica».
«En Filmin somos conscientes que los hechos de octubre de 2019 siguen siendo una herida abierta para la sociedad catalana y por ello entendemos las críticas y el malestar que ha suscitado ‘Icaro: la semana en llamas», aseguraba Ripoll en el comunicado.
Ícaro: la semana en llamas solo estará disponible hasta el 31 de enero y Filmin no ha participado ni en su producción ni en su distribución. En el catálogo de la plataforma digital hay una oferta de más de 11.000 títulos, entra la que destacan distintas aproximaciones a los años del procés, como los documentales L’endemà, Catalunya-Espanya o Ciutat morta.
«El cine no debe servir para confirmar lo que ya pensamos, sino también para ayudarnos a mirar de frente lo que nos incomoda y con espíritu crítico», reivindicó Ripoll en un comunicado que no sirvió para aplacar los ánimos del sector independetista más ultra.
A una oleada de bajas públicas celebras en X -aunque desde la plataforma lo calificaran de «ruido mediático»- le ha seguido el ataque físico contra las oficinas de la plataforma de streaming que nació en Barcelona en 2007, especializada en cine independiente.
La gasolina se esparció ayer en redes con comentarios como «basuras de los españoles», «panfleto españolista» o «fascista catalanófobo español» (esta última dirigida directamente contra Jaume Ripoll, que lleva lustros apostando por el cine en versión original y producciones catalanas). Entre las personalidades que alentaron el boicot destacan algunos ex políticos catalanes, como Antonio Baños, antiguo líder de la CUP, yJosep Lluís Alay, jefe de la oficina de Carles Puigdemont.
Ícaro: la semana en llamas ha estado disponible desde el 9 de enero e incluso había pasado bastante desapercibido. El sindicato policial JUPOL sí lo había destacado y recomendado por acercarse a la visión de los agentes que vivieron el procés en primera línea. Fue un tuit de Macarena Olona, ex portyavoz de VOX y ya retirada de la vida política, el pasado sábado 17 el que empezó a suscitar una violenta ola de insultos y cancelaciones: «Qué manera de llorar anoche viendo el documental. Lágrimas de orgullo, respeto y mucha impotencia. «Operación Ícaro», la historia de la semana que Barcelona ardió en llamas tras la sentencia del proces, contada por los agentes de la UIP desplegados».
Tras este comentario los independentistas radicales comenzaron a llamar al boicot de Filmin. Esta misma mañana, tras las primeras imágenes de la persiana de Filmin vandalizada, Olona ha lamentado: «La campaña de cancelación sube en la escalada de violencia. Cobardes totalitarios».
En la misma línea se ha pronunciado Alejandro Fernández, presidente del PP en Cataluña, con un mensaje de apoyo a Jaume Ripoll: «La enfermedad del fanatismo continúa muy presente en Cataluña, lamentablemente».
