El Gobierno desoye la nueva amenaza de Junts, que asegura que llevará la legislatura al bloqueo con el veto a todas las iniciativas del Ejecutivo. En Moncloa se limitan a mantener la “mano tendida” a la formación de Carles Puigdemont, que ha elevado la tensión sobre el Gobierno al anunciar enmiendas a la totalidad a las leyes que esté en tramitación y su voto en contra de todas las medidas que el Gobierno tiene en marcha. El anuncio del grupo independentista supone un golpeen la línea de flotación del Gobierno que minimizó la ruptura de Puigdemont al asegurar que trabajaría “votación a votación”, como había hecho hasta ahora. El ‘no a todo’ de Junts empina aún más el camino de Pedro Sánchez.
Aun así, lo que dicen en el PSOE es que “el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene su hoja de ruta basada en la responsabilidad, el cumplimiento y el diálogo”. “El Gobierno mantiene su disposición abierta al diálogo y el entendimiento con todos los grupos parlamentarios dispuestos a mejorar la vida de la gente, en Catalunya y en el conjunto de España”, argumentan fuentes de Moncloa.
Pero el mensaje que ha trasladado Junts es que se ha acabado y que el Gobierno tiene que mover ficha para cumplir con los acuerdos, que básicamente pasan por la aplicación total de la amnistía, la oficialidad del catalán en la UE y medidas en materia de migración, que se ha convertido en su principal bandera por la competencia electoral con la formación independentista xenófoba Aliança Catalana.
“El Gobierno cumple con sus compromisos. Siempre lo hemos hecho”, aseguran en Moncloa, que mantienen que lo que está en sus manos se ha llevado a cabo y que trabajan por conseguir lo que no está sólo en manos del Gobierno. “Aquellas iniciativas que dependen en exclusiva del Ejecutivo, o bien se han cumplido y o se encuentran en vías de hacerlo. Aquellos compromisos que no dependen en exclusiva del Gobierno trabajamos sin demora por que se cumplan”, señalan esas fuentes.
La oficialidad del catalán en la UE depende de la unanimidad de los 27 y hay varios países con recelos a aprobarlo, entre ellos Alemania, que recientemente aceptó un diálogo bilateral con el Ejecutivo español para intentar llegar a un acuerdo. En cuanto a la amnistía, en el Gobierno recuerdan que es el Tribunal Supremo el que ha decidido no aplicarla en su totalidad. Respecto a la delegación de competencias en materia de migración a Catalunya, los socialistas asumieron esa exigencia, pero fue rechazada en el Congreso con el ‘no’ de Podemos.
Desde que Puigdemont decidió romper los puentes con el PSOE -algo que comunicó a José Luis Rodríguez Zapatero en una cena unos días antes de hacerlo públicamente-, en Moncloa han restado importancia al ultimátum. “Ustedes siempre han hecho gala de estar en la oposición”, le dijo el presidente al senador de Junts, Eduard Pujol, durante la comparecencia en la comisión de investigación del Senado, que fue la primera ocasión que tuvo para responder tras la ruptura.
