El euríbor a un año, el indicador más usado en España para calcular las hipotecas variables, ha puesto fin a una racha de cinco meses consecutivos de ascensos, ya que ha cerrado enero a la baja, con una tasa media del 2,245%. Y es que esta tasa es ligeramente inferior a la de diciembre, cuando el indicador cerró en el 2,267%.
La caída del indicador volverá a abaratar las hipotecas variables con revisión anual, ya que hace un año, en enero de 2025, el valor del índice era sensiblemente superior al actual, del 2,525%. De esta manera, en el caso de una hipoteca variable de unos 150.000 euros, con un plazo de veinticinco años, y un interés del 1% sobre el euríbor, la cuota se reducirá en unos 270 euros anuales.
Si la hipoteca es superior, de 300.000 euros, pero con las mismas condiciones, el ahorro anual puede llegar a los 600 euros. Pese a la caída de enero, los expertos no esperan un cambio de tendencia del euríbor, tal y como indica en declaraciones a EFE, el director de Inversiones en Nextep Finance, Víctor Alvargonzález.
Explica que el Banco Central Europeo (BCE) establece unos tipos de interés, y normalmente el euribor “no se separa mucho” de ellos, por lo que si el indicador cambia de tendencia es porque el organismo también va a moverse en el mismo sentido.
De la misma manera, el analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash.com, Miquel Riera, asegura que el indicador, “sencillamente, se ha estancado después de sus últimas correcciones al alza”, y estima que no registrará grandes movimientos en los próximos meses. Riera cree que el euríbor tenderá a moverse en un rango estrecho ante la previsión de que el BCE no modificara los tipos de interés en los próximos meses.
No obstante, reconoce que anticipar escenarios con mucha antelación es especialmente difícil ante una incertidumbre geopolítica que ha convertido el entorno económico en un terreno inestable. Así, considera que cualquier episodio como un repunte energético, un bloqueo comercial, o una escalada de tensión, puede alterar expectativas de inflación y crecimiento, y eso acaba entrando en la ecuación del BCE. Aún así, prevé que el euríbor no sufrirá grandes cambios y que oscilará entre el 2,2% y el 2,3% a lo largo de 2026.
Desde Ebury, sus expertos tampoco esperan grandes cambios del euríbor en 2026. En su opinión, la caída en enero se debe, principalmente, al giro en las expectativas sobre la política monetaria del BCE, ya que si hace un mes, los mercados descontaban que el próximo movimiento de tipos sería al alza, ahora, en cambio, incorporan una mayor probabilidad de recorte.
Y ello, en parte, por la fuerte apreciación del euro en las últimas semanas, que amenaza con ejercer presión desinflacionista sobre los precios al consumo. Aunque el cambio de signo en la expectativa de tipos resulta significativo, dicen desde Ebury, los futuros siguen sin descontar de forma plena un recorte de tasas a lo largo de 2026. Para Ebury, y en línea con el consenso del mercado, los tipos se mantendrá en el 2% durante el resto del año, gracias a “la notable resiliencia que exhibió la economía de la eurozona en 2025”, y la mejora en las perspectivas de crecimiento alemán gracias al paquete fiscal aprobado el año pasado.
