Caixabank ha presentado sus resultados de 2025 y buena parte de la rueda de prensa que ha dado su consejero delegado ha estado centrada en la vivienda y en el mercado hipotecario. En otras ocasiones, su Gonzalo Gortázar, ya instó a la liberalización del suelo para acelerar la construcción y evitar un problema social. Hoy, ha ahondado en esa idea.
Gortázar ha reconocido que “cada vez es más difícil acceder a una vivienda”, se siguen creando más hogares que pisos nuevos construidos. “Faltan casas” y que no se puede obviar que existe el “riesgo” de que se “flexibilice” los requisitos de concesión. “Existe el riesgo, evidentemente, de ahí que puedan tener sentido que el Banco de España cree un nuevo marco regulador a largo plazo. En caso de CaixaBank, ”no va a flexibilizar esos requisitos“. ”No lo vamos a hacer. Es algo que no es recomenable. Más vale prevenir que cuidar“.
Gortázar tampoco ve que haya riesgos similares a los de la crisis del ladrillo. “No tenemos una burbuja que pueda preocupar en el balance de los bancos”, ha recalcado.
“El mercado inmobiliario está desequilibrado. Hay un déficit sustancial de oferta se mire como se mire”, ha argumentado, que el Banco de España cifra en 700.000 viviendas. “Hay que ponerle remedio: incrementando la oferta, de suelo, facilitar la construcción, hay que dar estabilidad regulatoria. Hace falta dinero privado”. “Bienvenido el dinero público, que entre en el sector inmobiliario, pero la necesidad es tan grande que no tenemos suficientes fondos públicos. Hay que traer inversión. Deberíamos ser capaces de hacer vivienda, si no lo hacemos es que algo falla. Necesitamos colaboración pública entre administraciones y un acuerdo de país, para un problema que puede ser un cuello de botella muy importante y un problemón social”, ha justificado.
Gortázar también ha apuntado que los riesgos pasan por un desplome del mercado laboral y del precio de los pisos, algo que ahora no pasa, a diferencia de hace un par de décadas.
“Un acuerdo de país” y más reglas del Banco de España
“La base del problema es que hace falta suelo”, ha repetido. De ahí, que vea la solución en “liberalizar suelo, con procesos que no duren ocho años”. “Hay un problema regulatorio, de coordinación de administraciones. Quien quiere una casa no quiere esperar ocho años. Hace falta capital. No tenemos el capital público para hacerlo”, ha repetido. “Se puede atraer capital privado, tiene que haber suelo, gran estabilidad regulatoria, porque la promoción y la salida de la promoción, como el alquiler asequible, necesita un marco regulatorio que dure 10 o 20 años, necesitamos un acuerdo de país”
Por eso, el consejero delegado de Caixabank ve de forma positiva que el Banco de España y la actuación macroprudencial estudien a fondo una mayor regulación en el ámbito del crédito inmobiliario. “Debe estudiar a fondo si debe intervenir en el mercado y en las orientaciones al mercado financiero, con normativas específicas macroprudenciales al mercado hipotecario”, ha argumentado, “que ponga ciertas limitaciones. ”Portugal lo tiene, me parece muy bien que lo haga el banco de España“. ”Convive con un hecho muy diferente al de burbuja que vivimos en el pasado, que fue especulación se hicieron muchas más viviendas de las que se necesitaban, eran 800.000. Estábamos en otra onda“, ha afirmado. Ahora, a diferencia de la burbuja, ha bajado el peso del inmobiliario el PIB, el endeudamiento hipotecario y las hipotecas en su mayoría son a tipo fijo.
En cuanto a esa intervención del Banco de España, Gortázar aboga por “normas que limiten o dirijan las actividades a largo plazo. A corto, no vemos una burbuja. No hay una situación de urgencia de intervenir al paciente de forma inmediata. Las normas hay que pensarlas con tiempo, pensar hacia dónde debe ir el sector”.
Regularización de migrantes, sí; pero no así
Gortázar se ha mostrado a favor de la regularización de migrantes, pero no del modo en la que se ha planteado. “Los inmigrantes están en España y la inmigración es un factor clave del crecimiento económico y para sectores como construcción y servicios, la inmigración está ayudando a la economía española y a los españoles”.
“Otra cosa es que cuando hay que regularizar medio millón de personas que están es evidente que no se ha regulado bien este proceso y nos tiene que hacer pensar en cómo regulamos bien este proceso, qué inmigración necesitamos, a qué velocidad tiene que venir, qué formación le damos, cómo se integra, cómo se asimila, es un proyecto de un país. Es nuestra gran ventaja, tener ese flujo migratorio positivo. La población española caería 100.000 personas al año si no hubiera inmigración y crece medio millón y tendríamos un problema todavía mucho más agudo con las pensiones”, ha asegurado el CEO de Caixabank.
“La inmigración es buena, eso no quiere decir que toda la inmigración y en todas las cantidades y en todo momento deba ser bienvenida”, ha matizado. “Tenemos que ser conscientes de que supone un desafío social de asimilación para quien viene y para quien está. Tenemos que dar un contexto sensato para no crear unas tensiones que no debemos tener”, ha matizado. “La regularización evidentemente necesitamos ese medio millón de personas. Hay que hacer las cosas de otra manera, regular y pensar como país”.
