El segundo tripulante del cazabombardero F15 abatido el viernes ya está a salvo en una base de EEUU en Irak, tras una compleja misión de rescate. Cientos de efectivos de fuerzas especiales Delta, decenas de aviones de guerra y helicópteros estadounidenses, así como miembros de inteligencia cibernética y espacial, fueron capaces de localizar al miembro de la tripulación desaparecido.
El diario The Wall Street Journal asegura que la CIA lanzó primero una campaña de engaño difundiendo dentro de Irán la idea de que las fuerzas estadounidenses ya lo habían encontrado y lo estaban trasladando por tierra para su extracción del país. Entonces procedieron con la misión real.
El tripulante, un coronel oficial de armamento, ha estado evadiéndose de sus perseguidores iraníes durante dos días a pesar de estaba herido. Aviones de ataque estadounidenses lanzaron bombas y abrieron fuego contra los convoyes iraníes de la Guardia Revolucionaria para mantenerlos alejados de la zona donde se escondía el tripulante. Durante 48 horas estuvo perseguido por estos milicianos por las montañas hasta que fueron eliminados por drones MQ-9 Reaper, con visión nocturna y termal, una ventaja tecnológica importante sobre las fuerzas iraníes.
Las fuerzas estadounidenses convergieron sobre el aviador derribado en una vieja instalación militar iraní, el lugar perfecto para la extracción, y dispararon para mantener a los soldados iraníes alejados de la zona. Este aviador estaba equipado con una baliza de dotación en un traje de vuelo que dejó de funcionar correctamente y un dispositivo de comunicación seguro para coordinarse con las fuerzas que realizaban el rescate.
Dos aviones de transporte aterrizaron en esa pista improvisada donde viajaban los comandos que tenían que sacar de Irán al tripulante, pero ambos quedaron con las ruedas hundidas en una zona arenosa, por lo que los jefes de misión decidieron volarlos para que no cayeran en manos del enemigo y solicitar otros tres nuevos aviones para completar la misión.
Un alto cargo militar estadounidense describió la misión de rescate del aviador como una de las más desafiantes y complejas en la historia de las operaciones especiales de Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha escrito en su red social Truth: «LO CONSEGUIMOS! Compatriotas, en las últimas horas, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos llevaron a cabo una de las operaciones de búsqueda y rescate más audaces de la historia de EEUU, para rescatar a uno de nuestros increíbles oficiales de la tripulación, quien además es un coronel muy respetado, y me complace informarles que se encuentra SANO Y SALVO».
Con esta operación, Estados Unidos se apunta un tanto considerable, ya que en 48 horas ha conseguido rescatar con vida a tres tripulantes abatidos por fuego enemigo, dos en el F15 y otro en un A-10 derribado también el viernes. Además, ha evitado su captura y el uso propagandístico y negociador de estos tripulantes como rehenes en manos de Irán.
