La viceprimera ministra británica, la laborista Angela Rayner, de 45 años, ha presentado este viernes su dimisión después de que saliese a la luz que no pagó suficientes impuestos cuando realizó la compra de un piso en la localidad costera de Hove, situada en el sur de Inglaterra.
Su renuncia implica que Starmer deberá ahora reformar su gabinete, así como el Partido Laborista. Según recoge la prensa local, la cantidad total defraudada asciende a unos 46.000 euros. «No pagué el impuesto de trasmisión patrimonial correspondiente en el momento de la compra», afirmó la política en un comunicado.
Según defendió hace unos días, todo fue culpa de un error en el asesoramiento financiero. «He estado en estado de shock, la verdad, porque pensaba que había hecho todo correctamente», afirmó la misma, quien también es ministra de Vivienda, en un pódcast de Sky News.
No es la primera vez que Ryaner se ve envuelta en una polémica de este calibre, pues el año pasado la oposición también le acusó de engañar a los funcionarios fiscales con otra compraventa inmobiliaria, si bien en este caso fue absuelta.
En la carta de dimisión que ha presentado este viernes, la que hasta ahora era la número dos, ha lamentado la decisión de «no buscar asesoramiento fiscal especializado adicional» y ha agregado que asume «toda la responsabilidad por este error». Además, según ha defendido en una entrevista, fue ella misma quien pidió que se la investigara para saber si violó o no la ética profesional y ha reconocido que en ningún momento tuvo como objetivo evadir impuestos.
