David Uclés responde a la cancelación del congreso de la Guerra Civil de Pérez-Reverte: «Para mí, es una victoria»

Dos horas después de que Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra lanzaran un comunicado para anunciar la cancelación de las jornadas Letras en Sevilla, 1936: ¿La guerra que todos perdimos?, David Uclés, el escritor al que la nota señalaba como el culpable de su decisión, ha respondido con una publicación en Facebook: «No bebo alcohol, pero me he venido a tomar un vino para brindar por, lo que considero, una reparación/victoria moral: las polémicas jornadas literarias de Pérez-Reverte han sido canceladas hasta el otoño. ¿La razón? Hemos sido muchos los que, al ver que habíamos sido manipulados, nos hemos bajado de los actos. Para mí, es una victoria y una reparación», ha escrito Uclés, reciente ganador del Premio Nadal de Novela.

El domingo pasado, Uclés publicó un vídeo en Instagram en el que comunicó que suspendía su intervención en ¿La guerra que todos perdimos? porque no quería compartir discusiones con José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. El expresidente del Gobierno y el fundador de Vox eran dos de los ponentes en un cartel en el que también iban a participar el ministro Félix Bolaños, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo. y el coordinador de Izquierda Unida, Antonio Maíllo. Al día siguiente, Maíllo se descolgó del congreso como protesta por la equidistancia del título, 1936: ¿La guerra que todos perdimos?. El teniente general Félix Sanz Roldán, el director de cine Alejandro Amenábar, el actor Juan Echanove y los historiadores Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez-Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Zira Box, Fernando del Rey y Julián Casanova iban a participar también en las jornadas.

«[Es una] victoria porque parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensajes que blanquean el fascismo y el franquismo, por mucho poder que tenga el organizador», escribe Uclés en su publicación de Facebook. «[Y una] reparación ya que he sido vejado por una multitud de amigos de Reverte, y descalificado por el propio escritor, quien un sábado me alababa públicamente y al día siguiente me defenestraba. No han jugado limpio. Han mentido públicamente. Los invitados no sabíamos la nómina de invitados -el propio Vigorra me pidió disculpas por haber dicho lo contrario y me aseguró que matizaría estas palabras-, y el título nunca llevó signos de interrogación, tal como afirmaba Arturo ayer en varios periódicos. Por suerte, Internet tiene memoria. La mentira hace ruin al ser que la blande.

En su texto, Uclés asegura que nunca se ha negado al diálogo: «Y el ruido que formaron… Llevo dos años recorriéndome el país. Hablé de memoria histórica en casi más de 300 actos y dirigí un podcast con cincuenta intelectuales de ideal político distinto. No tengo miedo al diálogo, como he demostrado de sobra, pero nunca conversaré con aquellos que desean derribar los derechos sociales que tanto nos costó levantar, tampoco con criminales de guerra. Ni secundaré ningún acto en el que participen. Jamás. Hay cientos de actos en torno a la memoria. Y decenas de asociaciones para la recuperación de la memoria histórica. No todo se acaba en Sevilla. Al contrario. ¿Qué se decía cuado se brinda? ¡Ah, sí! ¡Salud!».