Ondas extrañas, ciencia rusa y la CIA: ¿qué es el conjunto de dolencias conocido como ‘Síndrome de La Habana’?

Lo ha desvelado la CNN: el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha pasado más de un año probando un dispositivo, comprado en una operación encubierta, que podría ser la causa de una serie de misteriosas dolencias que afectan a espías, diplomáticos y tropas estadounidenses. Es lo que coloquialmente se conoce como Síndrome de La Habana. Hasta cuatro fuentes conocedoras del asunto han ratificado la información. 

Al parecer, fue en concreto la división de Investigaciones de Seguridad Nacional la que adquirió el aparato de ondas, por «millones de dólares», y lo hizo en los últimos días de la administración de Joe Biden, el presidente demócrata antecesor del republicano Donald Trump, usando fondos de Defensa. 

El dispositivo aún se encuentra en estudio y existe un debate en curso (y en algunos sectores del Gobierno, escepticismo) sobre su vínculo con las aproximadamente docenas de incidentes de salud anómalos que permanecen oficialmente sin explicación.

En concreto, produce ondas de radio pulsadas, lo que algunos funcionarios y académicos han especulado durante años sobre la posible causa de los incidentes. «Si bien el dispositivo no es de origen exclusivamente ruso, contiene componentes rusos, añadió esta fuente», indica la noticia. 

«Las autoridades llevan mucho tiempo intentando comprender cómo un dispositivo lo suficientemente potente como para causar el tipo de daño que han denunciado algunas víctimas podría hacerse portátil. Esa sigue siendo una pregunta clave, según una de las fuentes informadas sobre el equipo, que podría caber en una mochila, afirmó esta persona», ahonda.

De qué va ese síndrome

El misterioso Síndrome de La Habana se conoció por primera vez en 2016. No es algo nuevo y sus síntomas son variados.