La inflación repuntó en octubre al 3,1%, una décima por encima del dato registrado en septiembre, presionado por las subidas de precios en la electricidad, los vuelos internacionales y el transporte por tren, en tanto que el coste de los alimentos se mantuvo estable, a pesar de las alzas en productos básicos como el aceite de oliva o los huevos.
Los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) publicados por el INE este viernes confirman el dato adelantado a finales del mes pasado, que es la mayor tasa de inflación registrada en más de un año, desde junio de 2024.
Por su parte, el dato de la inflación subyacente -que excluye los precios de la energía y los alimentos frescos, más volátiles, y es considerada por los economistas como la ‘núcleo’ del tejido productivo- se colocó en el 2,5%, una décima por encima de la registrada en septiembre.
El precio de los alimentos avanzó un 2,4% en octubre, la misma tasa que en septiembre, pero con matices. Si bien se moderaron los precios de hortalizas frescas, lácteos y el pan; otros productos básicos como los huevos o el aceite de oliva repuntaron.
En el caso de los huevos, el efecto del avance de la gripe aviar en Europa y en Estados Unidos ha provocado que se encarezcan un 22,5%, comparado con octubre de 2024. Pero es que, en relación con septiembre, el precio de este producto es un 5,1% superior. De hecho, desde 2021, que es el año que el Estadística toma como base, los huevos han aumentado su coste para el consumidor un 74,5%.
En cuanto al aceite de oliva, este producto se ha encarecido un 2,7% en octubre, con respecto al mes anterior, aunque sigue estando un 41,6% del coste que registraba hace un año.
