Un tribunal de mayoría conservadora juzgará al fiscal general por el correo de la pareja de Ayuso

Un tribunal de siete jueces del Tribunal Supremo con mayoría de sensibilidad conservadora juzgará y sentenciará al fiscal general del Estado. Los cinco magistrados que ya decidieron abrir la causa hace casi un año serán acompañados por los dos más antiguos de la Sala de lo Penal que no han intervenido en el proceso en un juicio por la filtración de la confesión de la pareja de Isabel Díaz Ayuso con la ponencia en manos de la magistrada progresista Susana Polo.

La mayor parte del tribunal, como es habitual en las normas de reparto, está constituido por los cinco magistrados que ya en octubre de 2024 aceptaron la exposición razonada del Tribunal Superior de Madrid y decidieron abrir una causa contra Álvaro García Ortiz. La progresista Susana Polo, que fue ponente de aquel auto, junto con cuatro magistrados de corte conservador: el expresidente Manuel Marchena, Antonio del Moral, Juan Ramón Berdugo y la exmagistrada de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela.

Los otros dos magistrados son Andrés Martínez Arrieta y Ana Ferrer. El primero es el magistrado más veterano de la sala y su nuevo presidente, considerado de tendencia progresista pero candidato apoyado por los conservadores del Consejo del Poder Judicial para hacerle presidente del departamento. Ferrer también es considerada progresista y era la candidata de los vocales progresistas, aunque ella misma se retiró del proceso para facilitar la renovación.

Según las normas de reparto, en este proceso no participarán los tres magistrados de la Sala de Apelaciones que han resuelto todos los recursos del caso en los últimos meses. Ni los dos jueces que avalaron en procesamiento de García Ortiz ni el tercer magistrado que, en un voto particular, defendió que debería archivarse el caso. El juicio contra García Ortiz todavía no tiene fecha aunque fuentes del Tribunal Supremo ubican el comienzo del proceso en la segunda quincena del próximo mes de noviembre.