Un avistamiento de drones lleva al cierre temporal de los aeropuertos de Oslo y Copenhague

El aeropuerto de Copenhague, el más grande de Dinamarca, ha reabierto y comenzado a retomar la operación de vuelos horas después del avistamiento de varios drones que finalmente han abandonado la zona.

«El aeropuerto de Copenhague vuelve a abrir tras permanecer cerrado debido a la actividad de drones. No obstante, habrá retrasos y cancelaciones de vuelos», han anunciado las autoridades del aeropuerto Copenhague-Kastrup (CPH) en su cuenta de la red social X pasadas las 1.00 horas, después de que la Policía de Dinamarca haya señalado alrededor de las 21.40 horas en la misma plataforma que «se han avistado dos o tres drones grandes sobrevolando la zona».

Efectivos de la Policía danesa siguen presentes en el aeropuerto trabajando para esclarecer lo sucedido, ha indicado a la cadena estatal DR el inspector Jakob Hansen, quien ha anunciado asimismo que están cooperando con las autoridades de Oslo, después de el aeropuerto de la capital de Noruega se haya visto obligado a cerrar varias horas y desviar sus vuelos por la misma causa.

Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha apuntado a Rusia como responsable de estas incursiones, un extremo que Hansen no ha podido confirmar ni desmentir.

En una publicación en X sobre su encuentro en Nueva York con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, el mandatario ucraniano ha señalado que «dedicamos especial atención a las violaciones del espacio aéreo de los Estados miembros de la OTAN por parte de Rusia, incluyendo las del 22 de septiembre en Copenhague».

«Intercambiamos opiniones sobre las razones. Si no hay una respuesta firme de los aliados, tanto estatales como institucionales, a las provocaciones agresivas, Rusia las continuará», ha agregado.

Acusación «vacía»

El Kremlin afirmó este lunes que las acusaciones de violación del espacio aéreo de algunos países europeos, vertidas en los últimos días por miembros de la Unión Europea (UE), carecen de fundamento y son «vacías». «Consideramos que tales palabras son vacías, infundadas y una continuación de la línea completamente furibunda de escalada de tensiones que provocan una atmósfera de confrontación», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.

Peskov respondió así a una pregunta sobre una serie de acusaciones sobre la incursión de drones o aviones rusos en el espacio aéreo europeo, incluida la denuncia de Estonia a finales de la semana pasada.

«No es una novedad para la política exterior de Estonia ni de otros países bálticos. Lo observamos constantemente. Pero ahora, por supuesto, para nuestro pesar, esto está agravando aún más las tensiones en la región», dijo Peskov.

El portavoz del Kremlin insistió en que las fuerzas rusas cumplen «estrictamente» las normas internacionales, también en lo que respecta al reglamento de los vuelos.

El Ministerio de Defensa de Rusia negó previamente que sus cazas violaran el espacio aéreo de Estonia, tal y como lo denunció el viernes Tallin, que invocó el Artículo 4 del Tratado de la OTAN para efectuar consultas con los aliados.

Estonia acusó el viernes a Rusia de la violación de su espacio aéreo por tres cazas rusos, que, según Tallin, permanecieron durante 12 minutos en el aire sobre la isla de Vaindlo, en el golfo de Finlandia, lo que obligó a aviones de patrulla aérea de la OTAN a intervenir.

A petición de Estonia, hoy tendrá lugar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York en la que se abordará el incidente.

En paralelo, Polonia informó de que había detectado también este viernes dos cazas rusos sobre el mar Báltico, donde efectuaron un vuelo a baja altura en las inmediaciones de la plataforma de extracción de petróleo Petrobaltic y violaron su zona de seguridad, según la Guardia Fronteriza polaca.

Estos incidentes se suman a otra incursión de una veintena de drones rusos en el espacio aéreo de Polonia el 10 de septiembre, y a otra de un dron en el de Rumanía, el 14 de septiembre.

La incursión aérea el pasado 9-10 septiembre de drones rusos en territorio polaco obligó a la OTAN a reforzar la seguridad en su flanco oriental.