Reino Unido, Australia y Canadá han reconocido oficialmente el Estado de Palestina a solo dos días de la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha anunciado este domingo el reconocimiento formal con el objetivo de «revivir la esperanza de la paz» para los palestinos e israelíes bajo una solución de dos Estados.
«Ante el creciente horror en Oriente Medio, actuamos para mantener viva la posibilidad de la paz y una solución de dos Estados. Esto significa un Israel seguro y protegido junto a un Estado palestino viable. Por el momento no tenemos ninguno de los dos», ha dicho el jefe del Gobierno británico.
«Hace más de 75 años reconocimos el Estado de Israel como una patria para el pueblo judío. Hoy nos unimos a más de 150 países que reconocen también el Estado palestino», ha agregado en un vídeo pregrabado y publicado en redes sociales en un discurso que ha durado alrededor de seis minutos. En él, Starmer ha resaltado que este reconocimiento no es una «recompensa» para el grupo paramilitar islamista Hamás, como afirman el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, o el presidente estadounidense, Donald Trump. Además, ha anunciado más sanciones a sus componentes en las próximas semanas.
«Hamás es una organización terrorista brutal. Nuestro llamamiento a una verdadera solución de dos Estados es exactamente lo contrario de su odiosa visión. Así que seamos claros. Esta solución no es una recompensa para Hamás, porque Hamás no puede tener futuro ni puede tener ningún papel en el Gobierno ni en la seguridad (de Gaza)», puntualizó.
Esto se produce cuando Israel estrecha el cerco para ocupar por completo Gaza en la ofensiva militar del Gobierno de Benjamin Netanyahu en medio de una crisis humanitaria y una hambruna provocada por una guerra que está a punto de cumplir dos años y ya se ha cobrado la vida de al menos 65.208 palestinos, según las cifras del Ministerio de Salud de Gaza. A principios de esta semana, además, la comisión de investigación de las Naciones Unidas concluyó que Israel había cometido genocidio contra los palestinos en Gaza.
