Las obras del nuevo Spotify Camp Nou han vuelto a ser fuente de quebraderos de cabeza para el Barça. Este pasado domingo, la Guardia Urbana de Barcelona detuvo los trabajos que se estaban llevando a cabo, dado que estos vulneraban la licencia de obras concedida a la constructora Limark.
Representantes del Cuerpo instaron a los trabajadores a abandonar el lugar y levantaron la correspondiente acta de los hechos, según ha señalado la cadena SER. La licencia concedida a la empresa turca permite llevar a cabo trabajos de lunes a viernes desde las 8.00 hasta las 0.00 horas y los sábados desde las 10.00 a las 0.00 horas, pero no contempla que se pueda trabajar en domingo, tal y como indica la normativa vigente. El incumplimiento, en este caso, supondrá también una multa económica para Limark que se cifraría en 300 euros.
En la entidad azulgrana, la necesidad por acabar la primera fase de las obras es terriblemente acuciante. Por lo pronto, el conjunto que dirige Hansi Flick ha disputado sus tres primeros partidos de Liga lejos de casa, por mucho que, inicialmente, estuviera previsto llevar a cabo un pre estreno del estadio en el tradicional trofeo Joan Gamper, el pasado 26 de agosto, que tuvo que trasladarse finalmente al estadio Johan Cruyff, anexo a la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.
Las últimas previsiones indicaban que los azulgrana podrían estrenar al fin el estadio, pendiente aún de finalizar completamente su remodelación, el próximo 14 de septiembre ante el Valencia, en un duelo que se disputará a las 21.00 horas, pero no está del todo claro que pueda cumplirse este objetivo.
Por si acaso, aunque los planes son poder jugar tanto los partidos de Liga como la Champions en el Spotify Camp Nou, el Barça se ha asegurado poder contar con Montjuïc como una suerte de plan B por lo menos hasta el próximo mes de febrero. La primera fase de la máxima competición europea debe disputarse completamente en un mismo terreno de juego y sólo estaría permitido un cambio a partir de las eliminatorias.
Con todo, este plan B contiene también una importante fisura: el partido de Liga ante el Valencia no podría jugarse en el Lluís Companys, dado que, el 12 de septiembre, Post Malone llevará a cabo un concierto en dicho recinto. Con tan poco margen, no habría tiempo para preparar el estadio para que pueda acoger el encuentro frente al conjunto valencianista con lo que, llegado el caso, este podría acabar disputándose también en el Johan Cruyff.
